viernes, 22 de octubre de 2010

Un proyecto arrasado por la ignorancia

Econoinvest era, más que un grupo empresarial, un proyecto con visión de futuro, que fue concebida desde la apuesta humanista del progreso de cada persona. Desde su nicho potenció lo que consideraba las mejores herramientas para que el esfuerzo diario laborioso descansar en un futuro planificado y próspero. Sus aportes de responsabilidad social lo colocaban como una empresa sembradora de esperanza.

Para el ciudadano común, “casa de bolsa” puede sonar como un término frío y distante, algo que, si no se es inversionista, no va a afectar su vida. Econoinvest entendió que la labor formativa hacia sus clientes y la sociedad en general,  resultaba fundamental para mantener una relación transparente. Para generar una reciprocidad donde todos tenían los puntos claros al momento de invertir.

La cultura financiera está minada de términos que sólo manejan los entendidos. Econoinvest realizó innumerables seminarios y talleres de Mercado de Capitales, a fin de promover la enseñanza, profundizar el conocimiento de sus ahorristas y acabar con el mito de la volatilidad de la economía, en un país donde los controles por parte del Estado no tienen una planificación estratégica. De esta manera, más de 1800 personas recibieron herramientas sobre el ahorro, la inversión y la protección a largo plazo. Trabajadores de alcaldías, periodistas, productores de seguros, miembros de cajas de ahorro, sindicalistas y directivos y empleados de empresas e instituciones, clientes o no del Grupo, resultaron beneficiados y contribuyeron a expandir la visión del ahorro como una inversión que garantiza el futuro.

Las experiencias de difusión de la llamada “cultura bursátil”, fueron compartidas entre los gremios financieros venezolanos, entre ellos la Asociación Venezolana de Casas de Bolsa, Bolsa de Valores de Caracas, Centro de Divulgación del Conocimiento Económico para la Libertad (Cedice) y otras instituciones. Es inmensurable el aporte del Foro de Perspectivas Económicas que, durante 10 años contó con una amplia participación de panelistas nacionales e internacionales, los cuales contribuyeron a hacer de Econoinvest, una referencia obligada en materia económica, y a ofrecer las herramientas e información vital para tomar decisiones acertadas, y lo más importante, escogidas y diseñadas por el cliente.

Estos encuentros tuvieron lugar no sólo en Caracas, sino en Barquisimeto, Valencia, Maracaibo. En la última edición de 2009, se contó con la participación de Nouriel Roubini, reconocido economista, profesor de la Universidad de Nueva York y asesor de importantes organizaciones internacionales. Las preguntas que le realizaron, fueron formuladas por el público a través de la campaña digital “pregúntele a Roubini”, que aseguró, una vez más, la transparencia de Econoinvest con sus accionistas. Las dudas fueron esclarecidas de tú a tú, y el grupo mediaba como intermediario.

Querer vs. tener

Las decisiones que más generan miedo en los ciudadanos, son las relacionadas con el dinero. No en vano, una de las mayores fantasías de la gente, es ganar la lotería. La concepción de que el dinero es la vía para garantizar el éxito o futuro familiar, está arraigada en el ser humano, y la búsqueda de mantener el valor monetario es el principal motivo para invertir. El alza y la baja de la bolsa, las colocaciones, el mercado, los bonos y demás materias financieras, dejaron de ser palabras de dudoso significado y pasaron a formar parte del vocabulario diario de muchos que decidieron asegurar el futuro de su familia con Econoinvest.

Otra innovación del Grupo fue el Economóvil, un autobús interactivo en el que, con el lema “suba como ahorrista y salga como inversionista”, alumnos de universidades recibieron información amplia sobre el mercado de capitales de una manera sencilla y amigable. La meta fue formar futuros inversionistas que fuesen capaces, a corto plazo, de tener vivienda propia, un carro, pagar un post grado. Hacerles saber que la diferencia entre querer y tener estaba en sus manos y en su capacidad de ahorro, en que el grado de libertad económica, tan deseado en los jóvenes, estaba a la vuelta de la esquina, si seguían los pasos necesarios para invertir y contar los resultados en poco tiempo. Los incentivó para organizarse, tener un plan y seguirlo.

Esa fue la visión de Econoinvest. Generar venezolanos con capacidad de acción, planificación, que no tuvieran que depender de milagros o subsidios para proyectar su vida y la de su familia en su propio país.

jueves, 21 de octubre de 2010

Clientes de Econoinvest reclaman por falta de respuesta de interventores

Clientes de Econoinvest reclaman en la sede de esa casa de bolsa por la falta de respuesta de los interventores sobre la movilización de sus inversiones realizadas en esa entidad.

Fuentes de la casa de bolsa indican que un grupo importante de clientes se encuentra reclamando por el plazo tan corto que dieron para entregar documentos (15 días), incluso algunas personas que ya habían consignado los papeles correspondientes.

El proceso presentación de documentos se inició a mediados de este mes, pero hasta ahora muchos de los clientes no han podido movilizar sus papeles de la Caja Venezolana de Valores. Se estima que unas 40.000 personas tendrían que realizar este procedimiento.

Las fuentes indican que se teme que los interventores extraviaron los documentos y que en horas de la mañana trataban de dispersar el tumulto de personas que protestaban por la mala atención recibida en la sede principal de la casa de bolsa, en la Av. Francisco de Miranda en Caracas.

El Mundo, 21/10/2010 (Leer original)

viernes, 15 de octubre de 2010

Crónicas del abuso (4) / Interventores se burlan de los clientes

No conforme con establecer un imposible plazo de 15 días para recibir solicitudes escritas de calificación de acreencias a 46.000 clientes, y de advertir que vencido el plazo establecido no aceptarán ninguna otra solicitud de Calificación de Obligaciones, los interventores - liquidadores desarrollan una estrategia de confusión a efecto de dificultar a los clientes el cobro de sus activos.

Una vez hecha pública la convocatoria, comenzaron los enredos. En un principio se corrió la noticia de que todos los clientes, incluso los que ya habían presentado sus recaudos, debían hacerlo nuevamente dentro del lapso establecido. Luego de informaciones emanadas de la misma Junta Liquidadora, se supo que solamente debían presentar recaudos los clientes que no lo habían hecho con anterioridad, ya que no habían sido incluidos en las listas públicas. La última especie que se deja colar, es que sólo los clientes que posean dinero en tránsito deberán presentar, en el piso 13 de la sede de Mene Grande, los recaudos, junto a la Solicitud escrita de la Calificación de Acreencias.

Siendo tan justo el tiempo luego del cual no aceptarán solicitudes de calificación de obligaciones, ¿qué pasará con los demás clientes? No se puede perder de vista que se trata de un universo de 46.000 clientes activos que en cinco meses no han recibido la autorización para el traslado de custodio de sus papeles. Además, si el mecanismo de solicitud de acreencias es tan súbito, ¿cómo es que no está claro desde un inicio el procedimiento de pago?

Luego de 150 días de intervención, en los cuales hasta ahora sólo han sido autorizados a cobrar 700 clientes, cabe preguntarse, ¿qué oscuros propósitos mueven a los interventores a iniciar esta lluvia de contradictorias informaciones, agregando al caos una fecha tope para presentar solicitudes de acreencias? ¿Cómo es posible que, luego de cinco meses de espera y de falta de información, resulta que el dinero de los clientes tiene fecha de caducidad? ¿Tendrá conocimiento el alto gobierno de estos oscuros manejos de los interventores? ¿Se puede actuar tan impunemente y tan al margen de la Ley?

jueves, 14 de octubre de 2010

Econoinvest: No hay que vender para pagar

Los ex directores de Econoinvest Casa de Bolsa, en comunicado enviado a este diario, dicen que "es rigurosamente falso que deban venderse activos para pagar a los clientes" de esa empresa, la cual está sometida a liquidación por resolución de la Superintendencia Nacional de Valores.
Señalan que la posible venta de activo para pagarles a sus clientes es "una excusa inadmisible ante el retraso de casi cinco meses en el que han incurrido los interventores para cancelar sus obligaciones a los 46 mil clientes activos".
Apuntan que el dinero de los clientes está respaldado por papeles a su nombre y están a resguardo en la Caja Venezolana de Valores (CVV); que los directivos de la CVV le han rogado a los interventores y al superintendente nacional de Valores, para que los clientes puedan "disponer de sus papeles y recursos a la brevedad", pero se han negado y "sólo han permitido" que unos 700 clientes dispongan de sus portafolios; "los interventores tampoco han liberado las divisas de los clientes que invirtieron en bonos cambiarios, y que están en custodia en el Banco Central de Venezuela".

Últimas Noticias, 12/10/2010

martes, 12 de octubre de 2010

Crónicas de abuso (III) / Interventores imponen 15 días para presentar recaudos. Si no, caducan los derechos de los clientes

En una forzada convocatoria publicada por los “Coordinadores de Liquidación de Econoinvest Casa de Bolsa”, la señora Nahunimar Castillo anuncia un plazo definitivo de entrega de “Solicitud Escrita de Calificación de Acreencias con la Entidad”, con vigencia de apenas quince días (15) hábiles bancarios, a partir del día 14 de Octubre de 2010, en horario corrido, comprendido desde las 9:00 am a las 3:00pm.

Nadie se explica el apuro del Superintendente Nacional de Valores y de la interventora de Econoinvest por acabar a la brevedad con toda ingerencia de clientes y proveedores.

Los cancerberos tienen el tupé de “invitar” a todos los clientes a acelerar el proceso de reclamo, ya que, vencido el plazo establecido, no aceptarán ninguna otra solicitud de Calificación de Obligaciones. Es decir, que clientes y proveedores pierden, los unos sus ahorros, los otros sus acreencias, de acuerdo con esta nueva manera de hacer justicia en el mercado de valores.

No es de extrañar: allanamientos, detenciones ilegales, vejación del personal, confiscación del patrimonio de accionistas, y ahora de inversionistas-ahorristas y proveedores.

La absurda y arbitraria liquidación de la empresa se impone, pese a que siempre contó con los más elevados niveles patrimoniales y de solvencia para cumplir con todas sus obligaciones, como ha quedado demostrado en todos sus balances antes de la intervención.

lunes, 11 de octubre de 2010

Es absurdo decir que hay que liquidar activos de la empresa para pagar a los clientes

Los directores de Econoinvest Casa de Bolsa, sorprendidos por la reciente información aparecida el pasado sábado 9 de octubre de 2010 en un medio de comunicación nacional, según la cual el dinero para pagar a los clientes saldrá de la venta de bienes de la empresa, declaran que es rigurosamente falso que deban venderse activos para pagar a los clientes.
Tal afirmación despierta todo tipo de temores sobre lo que pudiera estar ocurriendo con el patrimonio de la empresa luego de la intervención, además de constituir una excusa inadmisible ante el retraso de casi cinco meses en el que han incurrido los interventores para cancelar sus obligaciones a los 46.000 clientes que, con una paciencia sin límites, han aguardado infructuosamente a que se les devuelvan sus títulos.

Todo el mundo sabe que el dinero de los clientes está respaldado por papeles a su nombre y que éstos están a resguardo en la Caja Venezolana de Valores. Directivos de la propia Caja Venezolana de Valores han dirigido reiteradamente cartas a la interventora, Lic. Nahunimar Castillo y al Superintendente Nacional de Valores, Tomás Sánchez, rogándoles autorizar a los clientes para que puedan disponer de sus papeles y recursos a la brevedad, pero su negativa ha sido constante y a la fecha sólo han permitido disponer de sus portafolios a unos 700 clientes en una nómina de 46.000 clientes activos.
Así mismo, los interventores tampoco han liberado las divisas de los clientes que invirtieron en bonos cambiarios y que se encuentran en custodia del Banco Central de Venezuela.
La insistencia que los directores y la gerencia de la empresa mantuvieron desde el primer día de la injustificada intervención para que se entregara a la brevedad sus activos, ahorros e inversiones a los clientes, era precisamente para evitar que los recursos se canalizaran en otros gastos, máxime cuando a la empresa se le había prohibido seguir produciendo.

Solidez Patrimonial

En el último Estado Financiero de fecha 30 de abril de 2010 presentado a la Comisión Nacional de Valores, queda claro que la empresa mantenía una relación de activo/patrimonio de 2,64 y una relación de Total activos líquidos/Total pasivos financieros directos de 1,9, con lo cual se determina claramente la solvencia de la misma y la capacidad para hacerle frente a las obligaciones de corto y mediano plazo, evidenciando una vez más su fortaleza patrimonial.   
Al 30 de abril de 2010, las utilidades no distribuidas correspondientes a los años anteriores alcanzaba la suma de 279.232.269 millones de bolívares fuertes. Por otra parte, el patrimonio neto para esa misma fecha se ubicaba en 355.005.869 millones de bolívares fuertes, lo cual, para ese instante, representaba un incremento de 32% con respecto al 2009.
En esencia, la estructura de los activos de Econoinvest era de fácil convertibilidad en efectivo. Por lo tanto los niveles de liquidez de Econoinvest Casa de Bolsa siempre fueron elevados, no sólo en la cuenta de efectivo, sino en la propia estructura del activo circulante.
Un índice que prueba que no es necesario liquidar activos para cancelar pagar a los clientes es el índice de apalancamiento. Este índice, al cierre de abril del 2010 era de 1.19 lo que demuestra la capacidad de pago de la empresa, el cual se encuentra muy sanamente por debajo del promedio de las instituciones financieras venezolanas.
En cuanto a los otros activos no financieros, inmuebles e inversión en tecnología entre otros, apenas alcanzó el 22% del patrimonio al momento de la intervención, lo cual demuestra nuevamente la clara solvencia de la empresa.
Alertamos al Presidente de la República a que designe una comisión de veedores imparciales para que levanten la verdadera información de lo que en efecto está ocurriendo en Econoinvest.

viernes, 8 de octubre de 2010

Las cifras de Econonvest niegan desde la intervención hasta la liquidación

A cuatro meses de haberse iniciado el proceso de intervención de Econoinvest, sólo han autorizado el pago a 700 de 46.000 clientes. Nada a los acreedores. Y comienza un proceso compulsivo de despidos masivos.

Todo indica que desde el principio la intención de la Superintendencia de Valores y de la autoridad interventora fue, a todo evento y quién sabe con qué oscuros fines, la liquidación.

Desde el principio, recurriendo a las matemáticas más elementales, al momento de su intervención, en Econoinvest existían los recursos suficientes para hacer frente al pago de todos sus pasivos laborales y a todos los compromisos: con clientes y proveedores.

Al 30 de abril de 2010, las utilidades no distribuidas correspondientes a los años anteriores alcanzaba la suma de 279.232.269 millones de bolívares fuertes. Por otra parte, el patrimonio neto para esa misma fecha se ubicaba en 355.005.869 millones de bolívares fuertes, lo cual, para ese instante, representaba un incremento de 32% con respecto al 2009.

A finales de abril de este año, los activos de la Casa de Bolsa eran 937.241.07 millones de bolívares fuertes, mientras que los pasivos constituían 582.235.148 millones de bolívares fuertes.

En términos sencillos, se concluye que el total de los pasivos representaba el 62% del total de los activos de la Casa de Bolsa “la compañía tenía para cubrir el total de los pasivos y le sobraba activos por 38%” indica una fuente bien informada.

Este análisis inicial hace que para la Interventora de Econoinvest y para la Comisión Nacional de Valores sea imposible aseverar que la empresa era insolvente, ya que patrimonialmente tenía una fortaleza que no alcanzaba ninguna otra casa de bolsa en el país. En este punto también destaca la liquidez que presentaban los activos.

ECONOINVEST era una corporación, no una boutique financiera

Los dividendos que la empresa arrojaba se reinvertían. Y se hizo más líquida cuando cumplió con la orden emanada del organismo supervisor, de “desarmar” los mutuos, pues no había ya financiamiento ni del lado de los clientes, ni del lado de Econoinvest.

Documentos confidenciales de la compañía reportan que siempre se trató de mantener una estructura de activos de fácil convertibilidad en efectivo; por lo tanto,  los niveles de liquidez  se mantenían  siempre elevados.

Por ser una casa de bolsa y no tener acceso al mercado monetario, Econoinvest siempre tuvo como política mantener altas reservas secundarias de liquidez en títulos públicos, razón por la cual durante el desmontaje de los mutuos ordenado por la entonces Comisión Nacional de Valores en fecha 29/01/2010, para ser ejecutado en un lapso de 90 días, en sólo dos meses canceló unos 3.258 millones de cheques y realizó 19.000 transferencias bancarias.

Los otros activos no financieros, inmuebles e inversión en tecnología, entre otros, alcanzaban apenas el 22% del patrimonio al momento de la intervención, lo cual demuestra la clara solvencia de la empresa.

Los documentos dan cuenta por igual que en cuanto al índice de apalancamiento total pasivo financiero directo/patrimonio hay que destacar que el mismo se encontraba en 1,19 al cierre de abril de 2010, estando por debajo del promedio del mercado de valores venezolano y demostrando tener un patrimonio similar al nivel de pasivos, muy por encima de las instituciones financieras locales.

Las cifras aquí expuestas indican que Econoinvest Casa de Bolsa al momento de su intervención, el 24 de mayo de 2010, contaba con recursos más que suficientes para hacer frente al pago de todos sus pasivos, por lo que no se explica, al menos con argumentos técnicos, por qué los acreedores de la compañía continúan sin obtener sus pagos.

Todo indica que desde el principio la intención de la Superintendencia de Valores y de la autoridad interventora fue, a todo evento y quién sabe con qué oscuros fines, la liquidación, situación que no se justifica.

Basados en la solvencia de la empresa, la casa de bolsa podía seguir operando y respondiendo a sus clientes, mientras se desarrollaba el juicio establecido en los tribunales nacionales contra de sus directivos.

jueves, 23 de septiembre de 2010

Crónicas del abuso (II) / La Superintendencia y la interventora mienten: los clientes no están cobrando lo suyo

Econoinvest tenía una cartera de más de 40 mil clientes. Para el momento de la intervención, al menos diez mil de esos clientes tenían posiciones en Títulos de Valores. Proteger el  patrimonio de esos clientes y garantizar su pago durante el proceso de intervención era una de las funciones primordiales de las autoridades interventoras. Pero lo olvidaron. O sencillamente nunca estuvo en su norte el cumplir la ley. Que los clientes hiciesen efectiva su inversión o reinvirtiesen su dinero producto de su trabajo a través del cambio de custodio, era una operación relativamente sencilla. Bastaba con autorizar a todo aquel que comprobara la titularidad de esos papeles ante la Caja Nacional de Valores para que se hiciese efectivo el traspaso. Pero no. Lo primero que hizo el combo interventor fue derribar la página on line de la empresa en Internet donde el cliente llevaba el control de sus saldos.
Siendo que estos títulos son intransferibles, y que nadie que no demuestre su titularidad puede cobrarlos, ¿por qué han transcurrido cuatro meses para que las autoridades interventoras sólo hayan procedido al pago de 11 clientes?
La suspicacia aumenta cuando la interventora, Nahunimar Castillo, postergó indefinidamente el proceso de pago para dedicarse a "verificar" las identidades de 2.500 clientes, muchos de los cuales no tenían posiciones en portafolios, a raíz de una supuesta denuncia de suplantación de identidades. ¿Investigar esta denuncia, la cual ha sido desmentida categóricamente, impedía pagar a los clientes que tuviesen su documentación en regla?
A la luz de estos hechos, saltan a la vista otras preguntas. ¿El objetivo de dicha intervención era proteger el patrimonio de los clientes, o criminalizar las operaciones de la empresa? Además, siendo que los interventores tienen acceso al estado de cuenta y al registro de operaciones previas de cada cliente, ¿a qué fin llamar a los que no tienen activos?

Ya había transcurrido un mes de iniciada la intervención, y las autoridades designadas no se habían reunido con los ejecutivos de ventas, cuya relación directa con los clientes les permitía informarles acerca del status de cada uno. A mediados de junio, y a falta de información oficial, los clientes comenzaron a visitar la sede de la empresa para conocer el estado de su pago. La interventora les aseguró que pronto comenzarían a pagar y que los primeros que saldrían serían los bolívares en tránsito, producto del resultado del vencimiento de los reportos. "Esta empresa está solvente, aquí no hay problemas patrimoniales. Esta es la primera casa de bolsa del país", era el alentador argumento con el que la propia interventora les trasmitía confianza en el proceso de pago.

Los empleados, deseosos de colaborar y trasmitir su experiencia, afirmaban que la empresa estaba en condiciones de sacar hasta 500 pagos diarios. La señora Nahunimar Castillo escuchaba, consultaba, y siempre terminaba desechando propuestas. Luego de cada una de esas reuniones, entre los empleados crecía la impresión de que la interventora tenía un dominio bastante precario del mercado bursátil. De hecho, sus declaraciones sobre cómo se estructura un portafolio de inversión o cómo es el contrato para el mismo, solían ser repeticiones de lo que escuchaba en las reuniones con el personal. Era un hecho el que la dama no tenía la más remota idea de cómo funcionaba una casa de bolsa. Esta situación se hizo más patente cuando los dos únicos miembros de su equipo con experiencia en el mercado bursátil, renunciaron al mes de iniciar la intervención, argumentando, según testigos, que no estaban dispuestos a prestarse a los manejos que estaban haciendo durante la misma.

Es en ese ambiente de incertidumbre que comienzan a conocerse testimonios de clientes. En una ocasión convocaron a un grupo de unos veinte, durante una jornada que comenzó a las dos de la tarde y culminó con la salida del último cliente, a las nueve de la noche. Les solicitaron todos los soportes, el nombre de su ejecutivo de ventas, etc. Verificaron que la documentación estaba en regla, y les informaron que sus pagos saldrían al martes siguiente. ¡Eso ocurrió en julio! Los clientes siguen esperando por su dinero. A otro cliente, que se apersonaba en la sede de la empresa todas las semanas a cobrar, le amenazaron con incluirlo en una lista negra “por haber ido a preguntar tanto” por sus pagos, y en consecuencia, como castigo “lo dejarían de último”.

Pero la arbitrariedad y la ineficiencia no son los peores males a los que se enfrentan los que inician los contactos para cobrar sus inversiones. Varios clientes cuentan a soto voce sobre solicitud de comisiones para sacarles los pagos.

A otros simplemente les dicen que están liberando los títulos, que pueden ir a la Caja Venezolana de Valores para hacer el cambio de custodio. Cuando se apersonan, descubren que no es cierto.

La estrategia de las autoridades parece ilustrarse en el siguiente ejemplo: En una oportunidad, reunió al personal de ventas y giró instrucciones para que les hicieran llegar una circular a los clientes en la que se les aseguraba que iban a recibir su pago en lo inmediato: "Esto es para que sientan que están siendo atendidos, que se les va a pagar, pero este proceso puede durar un tiempo –les explicó–. Pero que estén tranquilos y se corra la voz de que están pagando”.

Cuatro meses después de iniciada la intervención de Econoinvest, la situación de pago sigue estancada. Pese a no presentar problemas patrimoniales, sólo han pagado a 11 clientes. Con el agravante de que los interventores siguen desmembrando al personal operativo de la institución. ¿Cuándo se va a cumplir la Constitución Bolivariana? ¿A qué están jugando los interventores de la Casa de Bolsa?

PRESIDENTE CHÁVEZ: ¿USTED ESTÁ ENTERADO DE ESTO? ¿LO APOYA?

lunes, 20 de septiembre de 2010

Crónicas del abuso (I) / De cómo los interventores mantienen secuestradas las prestaciones sociales de los empleados pese a que éstas están en un fideicomiso fuera del balance de Econoinvest

Al iniciarse la intervención de Econoinvest, cerca de 80 ejecutivos de ventas de la empresa solicitó una reunión con la interventora, Nahunimar Castillo. En dicha reunión le plantearon que, al desaparecer la mayoría de los productos que la empresa comercializaba, y debido a que el porcentaje más significativo de sus ingresos se basaba en las comisiones por venta, sus ingresos mermarían de manera significativa, lo cual redundaría en el monto de sus prestaciones al momento de su retiro. Por tal razón, le explicaron, habían tomado la decisión de renunciar, no sin antes ponerse a la orden para trabajar durante un período de tiempo (incluso sin pago, si era necesario) a fin de orientar a los clientes en el cobro de sus productos durante el proceso de intervención.

La interventora se mostró, no sólo comprensiva ante los argumentos planteados, sino que agradeció el gesto proponiéndoles la firma de un contrato, durante el tiempo que durara dicho proceso. La reunión concluyó con la misma cordialidad con la que se desarrolló y los ejecutivos de venta se retiraron a sus casas satisfechos.

Al día siguiente, para su sorpresa, descubrieron que tenían prohibición de acceso a sus oficinas, y que los interventores estaban informando a los clientes que entraban en contacto con la empresa, que los ejecutivos de ventas habían renunciado a la misma sin importarles el destino de sus clientes. Esa acción, más que un hecho aislado, parecía perfilarse como una agresión que buscaba crear entre los clientes la certeza de que el capital humano de la empresa la había abandonado irresponsablemente. Esta situación permitía a Nahunimar Castillo, el abogado Carlos Araujo y demás funcionarios encargados de la intervención, justificar los retardos en el proceso de pago a los clientes.
Los hechos posteriores acentuarían esa sospecha.

Vale subrayar que el ambiente de desconfianza y los maltratos verbales no son las únicas pesadillas comunes que comparten clientes y ex-empleados de Econoinvest. Así como de los 40.000 clientes que tiene la empresa apenas 11 han recibido sus respectivos pagos, de 200 empleados que han renunciado a Econoinvest durante los últimos meses, sólo 10 han cobrado sus prestaciones correspondientes. Y, de igual forma que en el caso de los clientes, los retrasos en el pago de las prestaciones no tienen ninguna justificación, debido a que la partida de las liquidaciones laborales se encontraba solvente al momento de la intervención de la empresa.

Es por eso que no se explican la respuesta que recibieron de las autoridades, acerca de sus prestaciones. El personal de Recursos Humanos había realizado el cálculo de todas las liquidaciones pendientes y los entregó a la interventora, pero ésta, argumentando que la Vicepresidenta de Recursos Humanos (a la cual había ordenado detener) había actuado en connivencia con el personal a efectos de hacerles cálculos por encima de lo correspondiente, rechazó estas cifras, informando que las mismas serían calculadas por personal de su gente.

En efecto, contrató personal para ello, el cual recalculó todas las liquidaciones pendientes y sólo restaba su firma para concluir con el cobro de las liquidaciones. Los ex empleados esperaron un tiempo prudencial, pero al ver que no tenían noticias de sus pagos, decidieron indagar, recibiendo por respuesta que en la empresa no había disponibilidad financiera para honrar esos compromisos, por lo que estos tardarían en producirse.

Allí comenzó un largo proceso del cual no se tiene ninguna certeza de final satisfactorio. Desde entonces sólo reciben respuestas despóticas y ambiguas, tales como "los pagos están saliendo diariamente, pero yo no tengo por qué darle estatus a ustedes, ni les voy a poner una lista aquí de quién está recibiendo las liquidaciones", como una vez informó la dama a un grupo que acudió a conocer de las razones de la tardanza y la falta de información de sus pagos.

Y si ya esta situación es injusta para los que renunciaron voluntariamente, lo es más aún para aquellos que fueron desincorporados de nómina, en algunos casos sin más explicación que la intempestiva prohibición de acceder a su puesto de trabajo. En esos casos, no obstante haber recibido la orden de no volver a su puesto de trabajo, han sido acusados de abandono del mismo. De hecho, algunas personas a las que no les permitieron acceso a su lugar de trabajo, ni siquiera han podido retirar sus efectos personales que quedaron conculcados por los interventores en sus oficinas.

Hay testimonios de empleados que han hecho una carta detallada de todos sus efectos, en donde se puede verificar perfectamente que nada de lo que se quieren llevar interfiere con las investigaciones, y han ido en diversas ocasiones para intentar hacerse de sus pertenencias, y todas han sido infructuosas. Esperan durante tres y cuatro horas, para luego enterarse de que en esa ocasión tampoco podrán retirar sus pertenencias.

Ante el abuso sólo queda la movilización de los trabajadores y la iniciativa judicial.

martes, 14 de septiembre de 2010

Derecho suplantado: Actitud de interventora de Econoinvest contraría la legislación vigente

En la asamblea extraordinaria de Econoinvest Casa de Bolsa del pasado viernes, la interventora de la entidad, Nahunimar Castillo, suplantó el derecho de los accionistas de la casa de bolsa (Econoinvest Capital, en la que empleados y trabajadores tienen acciones; y Gabriel Osío) para hablar y tomar decisiones en su nombre, aún cuando los socios estuvieron representados legalmente en el encuentro, a través de respectivos poderes. Luego de leer el extenso informe final de intervención, por espacio de más de una hora, Castillo anunció su decisión de liquidar a Econoinvest Casa de Bolsa. El artículo 21 de la Ley de Mercado de Valores, que entró en vigencia hace poco, sostiene que la liquidación puede realizarlo la Superintendencia Nacional de Valores en un acto administrativo o en todo caso se puede acordar la disolución de la empresa por manifestación expresa y voluntaria de sus accionistas, dijo a Descifrado un abogado especialista en la materia.
Ninguno de los casos se dio el pasado viernes y la interventora asumió de manera ilegal la representación de los accionistas, algunos de los cuales permanecen detenidos sin que se les haya llevado a juicio aún.

Descifrado, 14/09/2010