martes, 1 de febrero de 2011

Junta de Econoinvest autorizó operación con pérdida de 65%

Las juntas interventora y de liquidación de Econoinvest autorizaron 3 operaciones para la venta de títulos de interés y capital cubierto ­conocidos como TICC­ por 56 millones de dólares a una tasa de 2,60 bolívares 2 semanas antes que el Gobierno anunciara la eliminación de esa paridad, y el comprador fue el Banco del Tesoro.

Esa operación generó reacciones, explicó una fuente vinculada al Ministerio de Planificación y Finanzas, pues la compañía bursátil afronta problemas de liquidez para atender el pago a sus clientes. Por la venta de los TICC a Econoinvest le entraron 145,8 millones de bolívares en vez de 241,1 millones de bolívares que hubiese recibido con la tasa de 4,30 bolívares por dólar.

En cambio, con esa operación el Banco del Tesoro obtuvo una ganancia en sólo 18 días gracias al diferencial cambiario, mientras que Econoinvest perdió 95 millones de bolívares que se requerían para cubrir de manera parcial su déficit de liquidez, el cual le impide completar su proceso de liquidación y pagar a sus clientes.

Esta transacción fue avalada por la Superintendencia Nacional de Valores y se agilizó ante el hecho de que se consideraba inminente que el Ejecutivo nacional y el Banco Central de Venezuela aprobaron un nuevo convenio cambiario, explicó la fuente.

Las tres operaciones fueron hechas el 13 de diciembre de 2010. La de mayor monto fue por 30,3 millones de dólares por la que Econoinvest recibió 78,9 millones de bolívares al desprenderse de TICC que vencen en 2017; la segunda fue por 24,5 millones de dólares por papeles que expiran en 2015 y cuya contraparte en moneda nacional fue de 63,9 millones de dólares; y la tercera ­por una cantidad menor­ se hizo por la venta de títulos que caducan en 2013 equivalentes a 1,1 millones de dólares, por los que el Banco del Tesoro pagó 2,9 millones de bolívares.

En los prospectos del Ministerio de Planificación y Finanzas se explica que los bonos TICC son instrumentos financieros denominados en dólares y cuya negociación única y exclusiva debe hacerse en el país.

"Estos papeles devengarán flujos de interés y capital en bolívares al tipo de cambio oficial, y ofrecen un mecanismo que permite al inversionista moderar futuras ganancias o pérdidas en operaciones de importación o exportación, denominado cobertura", señala el reporte del despacho de las finanzas públicas sobre estos instrumentos.

A principios de enero de 2010, cuando se eliminó la tasa de 2,15 bolívares por dólar, y fue sustituida por 2 paridades: 2,60 y 4,30 bolívares, se dispuso que la primera rigiera para operaciones vinculadas con organismos públicos, incluida la transacción de títulos soberanos.

El Nacional, 31/01/2011, Economía, 6, por Andrés Rojas Jiménez

lunes, 31 de enero de 2011

Giordani, explícanos ésta

Dos semanas antes de la devaluación, los interventores de Econoinvest vendieron al Banco del Tesoro títulos a Bs. 2,60. La compañía bursátil perdió un realero y ahora dicen que no hay cómo pagar a los clientes. Una operación rara, por decir lo menos.

La edición de este lunes 31 de enero de El Nacional tiene una nota de Andrés Rojas Jiménez donde se nos informa de que las juntas interventora y de liquidación de Econoinvest autorizaron 3 operaciones para la venta de Títulos de Interés y Capital Cubierto, conocidos como TICC, por 56 millones de dólares a una tasa de 2,60 bolívares. Lo escandaloso,  y que mueve a la sospecha, es que las operaciones se realizaron el 13 de diciembre de 2010, dos semanas antes de que el Gobierno anunciara la eliminación de paridad de Bs. 2,60; y el comprador fue el Banco del Tesoro. Esto significa, tal como lo enfatiza el periodista Jiménez, que la Junta de Econoinvest permitió que se registrara una pérdida de 65%, esto es, Bs 95 millones, en diferencial cambiario.-Esa operación –anotó el reportero- generó reacciones, explicó una fuente vinculada al Ministerio de Planificación y Finanzas, pues la compañía bursátil afronta problemas de liquidez para atender el pago a sus clientes. Por la venta de los TICC a Econoinvest le entraron 145,8 millones de bolívares en vez de 241,1 millones de bolívares que hubiese recibido con la tasa de 4,30 bolívares por dólar. El Banco del Tesoro obtuvo una ganancia en sólo 18 días gracias al diferencial cambiario, mientras que Econoinvest perdió 95 millones de bolívares.

Todo lo que ha ocurrido con Econoinvest es, por decirlo de manera leve, incomprensible, puesto que al momento de su intervención, hace ocho meses, Econoinvest tenía un patrimonio de 150 millones de dólares. Era más que suficiente para pagar a los clientes; y, sin embargo, hay miles de personas esperando la devolución¡n de sus ahorros invertidos en una empresa que, hasta el momento de su intervención, era perfectamente solvente, según la propia interventora, Nahunimar Castillo y el Superintendente Nacional de Valores, Tomás Sánchez

No se entiende, pues, cómo es que hay problemas para honrar los compromisos con sus clientes. Había más plata de la necesaria y, además, había unos activos. Qué está pasando con esos activos. Quién está redituando de ellos, ya que está claro que la ahora deficitaria Econoinvest no recibe el provecho que pudieran generar.

Jorge Giordani, ministro de Finanzas, debe responder al país estas preguntas:

¿Con que fin se vende perdiendo? ¿Por qué se vende a Bs. 2,60 cuando a Bs. 4,30 aumentaban el patrimonio y podían pagar con mayor solvencia a los ahorristas?

¿Qué hizo el Banco del Tesoro con esos TICCs? ¿Acaso hay un tercero comprándole al Banco del Tesoro? ¿Qué hicieron en el Banco del Tesoro con los bonos luego de la devaluación u homologación?

¿Quién autorizó esa operación, lesiva de la institución intervenida y de sus clientes, que aún no cobran?

¿Sabía Tomás Sánchez, Superintendente Nacional de Valores, de la extraña operación? ¿Sabía el ministro Giordani, quien días después devaluaría, de la misma?

En cualquier caso, es grave. Si Giordani sabía que venía una devaluación y no impidió esa venta, es sospechoso. Y si no lo sabía, sino que la medida se tomó de manera impensada, también es grave.

Código Venezuela, 31/01/2011, Editorial

Herman Sifontes: Un mecenas venezolano, por Héctor Abad Faciolince


No digo que sea idiota; tampoco inteligente; es astuto. La astucia es la inteligencia de los brutos. Pero el resultado de sus actos es estúpido porque perjudica a los demás y se perjudica a sí mismo. Las recientes elecciones colombianas son una muestra de ello: al intervenir en ellas y crear una instintiva solidaridad alrededor de Santos, perjudicó a Colombia y también a Venezuela. Pero no es de eso de lo que quiero hablar, sino de otras estupideces y arbitrariedades que está cometiendo contra una persona buena.

Desde hace diez días está preso Herman Sifontes, un gran empresario y mecenas venezolano. Desde su Fundación para la Cultura Urbanay desde Prodavinci, este banquero excepcional ha sido un gran impulsor de la música popular venezolana, de la fotografía histórica, del urbanismo, del periodismo y de la literatura. Pero de un momento a otro, por el único pecado de ser rico (no porque haya robado, sino gracias a un trabajo serio en la banca y en la bolsa), se ha convertido en enemigo del presidente venezolano, que ordenó su arresto con motivaciones absurdas y sinuosas.

El coronel Chávez dijo esta semana que les declaraba la guerra a los ricos. Como sus políticas económicas son un tremendo fracaso, tiene que buscar un culpable, y nada mejor que meterse con lo poco que queda de la empresa privada venezolana: Polar y algunos bancos. La labia de Chávez es incontenible: uno apaga la radio y él sigue hablando; uno apaga la televisión y él sigue hablando; uno se duerme y él sigue hablando; uno se despierta y él sigue hablando. Y en su verborrea incontenible su última obsesión es que “los ricachones se irán al infierno”.

miércoles, 12 de enero de 2011

Retrasada evaluación de acreencias de Econoinvest

El pasado siete de enero venció el plazo reglamentario que debió tardar la evaluación de las solicitudes de acreencias en el caso de la casa de bolsa Econoinvest.
Sin embargo, hasta ayer la junta liquidadora no había publicado el aviso respectivo en la prensa nacional anunciando la decisión tomada sobre cada una de esas peticiones.
En un proceso de liquidación de una empresa financiera se establece que los auditores encargados tienen 45 días hábiles para revisar las peticiones introducidas por todos aquellos con los que esa compañía quedó en deuda. Entre esos acreedores están los clientes.
Fuentes financieras vinculadas al sector explican que ese plazo incluye el tiempo en que los liquidadores deben realizar el balance final con su decisión, y la evaluación de ese informe por parte del presidente de la Superintendencia de Valores, Tomás Sánchez.
En el caso de Econoinvest, la casa de bolsa más grande que tenía el mercado de capitales venezolano, los inversionistas de la empresa entregaron las solicitudes para el pago de sus deudas en apenas 15 días hábiles, pues así está determinado. No se estipuló ni un día más de prórroga.
Ese tiempo culminó el cinco de noviembre; y el de la evaluación de las acreencias comenzó el ocho de ese mismo mes.

Tres semanas auto proclamadas
Luego de esos 45 días reglamentarios, el superintendente puede establecer una prórroga de 15 días más para la evaluación de las solicitudes de acreencias, si cree que el caso así lo amerita.
Desde diciembre del año pasado, en las oficinas de Econoinvest, administradas hoy por la junta liquidadora, esos días extras ya estaban anunciados.
A los clientes de la casa de bolsa se les notificaba que para la decisión sobre sus peticiones debían esperar en total 60 días. Es decir, tres semanas después del siete de enero.
Y, a partir de ese momento, se abre un nuevo lapso de sólo 15 días para que el acreedor que no esté de acuerdo con lo que le reconoció la junta liquidadora introduzca una nueva solicitud de reconsideración.

Lo que se reconocerá
Las deudas introducidas por los clientes son en su mayoría efectivo pendiente por operaciones que quedaron en tránsito al momento de la intervención de la casa de bolsa el 24 de mayo del año pasado.
Se trata de venta de títulos valores, capital a vencimiento por bonos, intereses pendientes, o liquidación de otros instrumentos financieros de captaciones como los repos, que aumentaron un poco en el sector, después de la eliminación de los mutuos en febrero de 2010.
También se incluyen las deudas de la empresa con proveedores o los compromisos a honrar con los trabajadores que se desempeñaban en Econoinvest, en el caso de esta casa de bolsa.
Las posiciones custodiadas en la Caja Venezolana de Valores no corresponden a este procedimiento, pues estos títulos valores están registrados a nombre del inversionista.
Sin embargo, también debieron esperar alrededor de cinco meses para acceder a sus papeles, pues era necesaria una carta de liberación por parte de los interventores que tardó ese tiempo en emitirse. Unos 9.000 inversionistas ya tienen acceso a los títulos valores que mantenían registrados en la Caja de Valores, mientras que unos 3.000 siguen a la espera.

Con más recursos 
La devaluación produjo un aumento de Bs.F. 102 millones en la valoración de los activos a liquidar en Econoinvest. Los títulos de interés y capital cubierto (ticc) -denominados en dólares pero pagaderos en bolívares- que esta casa de bolsa mantenía en cuenta propia ahora se contabilizan a la tasa de cambio de Bs.F. 4,30 por dólar, mientras que hasta el año pasado se hacía a Bs.F. 2,60.

El Mundo, 12/01/2011, Pág. 14, por Carjuan Cruz

jueves, 6 de enero de 2011

Devaluación da más dinero a interventores para pagar

La contabilización de los bonos de deuda denominados como Títulos de Interés y Capital Cubierto (Ticc) a Bs.F. 4,30 por dólar favorece el patrimonio de las casas de bolsa intervenidas o en liquidación.
Y esto, a su vez, incrementa los recursos para honrar los pagos a los clientes afectados que aún no han logrado recuperar las inversiones que les quedaron congeladas a raíz de las medidas administrativas interpuestas durante el año pasado por la Superintendencia de Valores a más de 40 empresas bursátiles.
Según cifras del Ministerio de Finanzas actualmente hay en circulación unos 4.683 millones de dólares en Ticc.
El monto representaba hasta el año pasado Bs.F. 12.175 millones; mientras que ahora Bs.F. 20.136 millones; es decir, casi Bs.F. 7.961 millones más.
Los bonos de este tipo que tengan las casas de bolsa intervenidas o liquidadas en el registro de su patrimonio a cuenta propia son activos que pueden o deben ser vendidos por la junta designada por la Superintendencia de Valores para realizar la correspondiente auditoría.
Hay que recordar que el propósito de esos procesos es precisamente saldar las deudas pendientes de la compañía, sobre todo las acreencias con los clientes afectados, esto en caso de que no pueda ser rehabilitada.
El atractivo de este tipo de papel es que, como su nombre lo indica, aunque son cancelados en bolívares, se emiten en dólares para que el inversionista se proteja contra una posible devaluación de la moneda local.
En el escenario actual, protegió el activo de las casas de bolsa actualmente inactivas, y que hoy están bajo la administración de funcionarios de la Sunaval, que ahora pudieran liquidar esos papeles e incrementar así la fuente de ingresos que necesitan para pagar.

Medida en reversa 
En efecto, el Banco Central emitió una circular en la que aclara que los Ticc deben calcularse a Bs.F. 4,30 por dólar a partir de enero de este año.
Sin embargo, en enero de 2010, cuando se anunció la devaluación que modificó la tasa de cambio de Bs.F. 2,15 y se crearon dos nuevas, la de Bs.F. 2,60 y la de Bs.F. 4,30, el Banco Central emitió la Resolución N°10-01-02.
En ese documento se indicaba en su segundo artículo que "la valoración y registro contable de los títulos emitidos por el sector público nacional denominados en moneda extranjera mantenidos por bancos, casas de cambio y demás instituciones financieras... se efectuará al tipo de cambio de Bs.F. 4,30 por dólar".
Y el sector financiero interpretó que los Ticc, por ser denominados en dólares, estaban incluidos en esa aclaratoria.
Incluso, meses después, con la implementación del Sistema de Transacciones en Títulos en Moneda Extranjera (Sitme), participantes del sector financiero esperaban que estos bonos se vendieran al precio establecido en esta plataforma, es decir, a Bs.F. 5,30 por dólar.
Esto porque cuando se adquirieron estos papeles la compra se efectuó al tipo de cambio implícito, que siempre estuvo sobre el valor oficial de la divisa.

Otra historia
Más allá de esa resolución, la nueva circular del BCV, publicada esta semana, dice que los cupones (el interés) de los Ticc se cancelarán "al tipo de cambio oficial vigente los dos días hábiles bancarios anteriores a la fecha de inicio del cupón vigente o a cancelar". Esto indica que la cuota con fecha de 2010 se pagará a Bs.F. 2,60.
De hecho, así lo confirmaron a El Mundo Economía y Negocios fuentes internas del ente emisor. Y, además, indicaron que la contabilización de estos títulos valores debió realizarse durante el año pasado a esa misma tasa y no a Bs.F. 4,30 por dólar, como en algún momento se entendió en el sector financiero por la resolución emitida en enero de 2010.
En ese mismo documento, solo se indicaba que a la tasa de cambio de Bs.F. 2,60 quedarían "los activos y pasivos en moneda extranjera mantenidos por bancos, casas de cambios e instituciones financieras, públicas y privadas".

No todos se benefician 
Bajo ese panorama algunos se benefician y otros no. La deuda del Gobierno, como emisor es menor, porque pagará el interés del año pasado a Bs.F. 2,60. Mientras que los perjudicados serán los tenedores de esos papeles que cobrarán la mitad de lo que esperaban.

Los activos de Econoinvest también subieron

Econoinvest está entre las casas de bolsa liquidadas cuyo patrimonio se ve favorecido significativamente con la unificación de la tasa de cambio a Bs.F. 4,30 y la aclaratoria del Banco Central de Venezuela sobre la contabilización de los Títulos de Interés y Capital Cubierto (Ticc) a esa misma tasa.
Esa empresa bursátil tiene una posición en este tipo de bonos por 60 millones de dólares. Estos títulos debieron ser contabilizados por la junta liquidadora en Bs.F. 156 millones el año pasado. Y esa cantidad era parte de los activos de la casa de bolsa para pagar a los acreedores.
Pero ahora, esos recursos se incrementan y los liquidadores pueden obtener por esos papeles más dinero, ya que ahora figuran Bs.F. 258 millones. Es decir, 102 Bs.F. millones adicionales de lo que contaban los liquidadores para pagar.
La devaluación y esta aclaratoria del Banco Central podría acelerar el proceso de pagos de la junta liquidadora de Econoinvest.
Es esta semana cuando la junta liquidadora de Econoinvest debe informar sobre la evaluación que realizó a las solicitudes de acreencias que introdujeron los clientes de la casa de bolsa. Publicarán cuánto de esa deuda se le reconocerá a cada inversionista. Los bonos registrados en la Caja Venezolana de Valores a nombre de cada tenedor no forman parte de esas acreencias.

El Mundo, 06/01/2011, Pág. 20, por Carjuan Cruz

viernes, 31 de diciembre de 2010

Introducen recurso de nulidad contra procedimiento de liquidación

Abogados defensores de accionistas de la casa de bolsa Econoinvest, introdujeron un recurso de nulidad contra "el pronunciamiento administrativo" de la liquidación de esta empresa.
Aunque la Superintendencia de Valores alegó que esa decisión fue tomada por los accionistas en una asamblea convocada previamente en octubre, los apoderados de los accionistas aseguran que su posición no fue escuchada.
El organismo regulador indicó, en ese momento, que según la nueva Ley del Mercado de Valores, los interventores podían suplantar a los accionistas. Pero para la defensa esa normativa no establece ese poder.
En la asamblea estuvieron presentes los apoderados de los principales accionistas, quienes indicaron que no estaban de acuerdo con la liquidación.
Econoinvest Capital, que está entre estos dos principales accionistas mayoritarios, tiene a su vez 70 propietarios (incluyendo trabajadores de la empresa).
La Sunaval indicó en esa asamblea que la liquidación no podía decretarse por el motivo de falta de capital; sin embargo, señaló que Econoinvest no podía seguir con licencia de corredor porque ésta se había utilizado para operaciones irregulares.
La defensa alega que tal veredicto sólo puede sentenciarse en un juicio, el cual aún ni siquiera ha comenzado.

El Mundo, 29/12/2010, Pág. 14, por Carjuan Cruz

jueves, 30 de diciembre de 2010

Liquidadores de casa de bolsa Econoinvest anticipan una prórroga

El plazo establecido para que los liquidadores evalúen las solicitudes de acreencias de una empresa es de 45 días hábiles. Si ese tiempo no es suficiente para determinar las peticiones que proceden, la junta puede solicitar una prórroga.
Pero en Econoinvest se tomaron ese lapso extra con anticipación. "Son 60 días, nos dice la recepcionista", cuenta una de las clientes afectadas.
De esta manera, la junta interventora, conformada por Orangel Godoy y Nahunimar Castillo, no tendrá que dar respuesta a estas peticiones a partir del próximo viernes 7 de enero, sino el 28 de ese mes; es decir, tienen tres semanas más para la evaluación.
Econoinvest fue intervenida en mayo de este año, y cinco meses después se declaró su liquidación.
Esa última medida implica que la junta designada por la Superintendencia de Valores (antes comisión) debe liquidar activos para cancelar a los acreedores de esa empresa todo lo adeudado. Y para eso recogió por 15 días solicitudes de acreencias, que incluyó todas las operaciones que quedaron en tránsito al momento de la intervención, capitales por títulos que se hayan vencido o intereses pendientes por esos papeles. También entran en ese proceso los proveedores y trabajadores.
En suma, los clientes tendrían 10 meses sin acceso a su dinero. Y, aunque se vence el plazo el 28 de enero, no será ese día cuando cobren su deuda pendiente, primero la junta liquidadora les informará las solicitudes que procedieron, cuáles no y los montos aprobados. Luego cada acreedor podrá introducir algún recurso ante la junta en caso de estar en desacuerdo con la decisión de los liquidadores.

Aún faltan 
Los bonos registrados a nombre de cada inversionista entran en un proceso distinto. No corresponden a deuda de la casa de bolsa.
Para este trámite la junta liquidadora sólo tiene que emitir una autorización para que cada tenedor acceda a sus papeles en donde estén custodiados; es decir, en la Caja Venezolana de Valores (CVV).
Este es el trámite que le permitiría a esos inversionistas negociar sus papeles, traspasándolos a los intermediarios autorizados para negociar títulos en moneda extranjera, es decir, cualquier banco.
Expertos recuerdan que este proceso se podía haber hecho mientras se realizaba la intervención y no necesariamente al decretar la liquidación.
Sin embargo fue a partir de octubre que la junta liquidadora comenzó las liberaciones de los títulos valores que ya estaban registrados en la Caja de Valores.
A través de anuncios en la prensa nacional, estos funcionarios le informaron a los inversionistas que ya habían emitido la autorización para que tuvieran acceso a sus bonos.
De hecho, ya se liberaron las posiciones de unos 9.000 clientes; sin embargo, fuentes vinculadas aseguran que restan otros 3.000 inversionistas cuyos bonos siguen en la Caja de Valores, pero sin acceso para sus tenedores.

El Mundo, 29/12/2010, Pág. 14, Carjuan Cruz

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Abusos en Econoinvest

¿Quienes serán los responsables de Econoinvest? ¿Los que los intervinieron o lo que los nombraron? Lo pregunto porque me parece una irresponsabilidad lo que están haciendo con quienes somos o éramos clientes de esa casa de bolsa. Publicaron avisos con las cédulas de quienes habíamos presentado solicitudes de información, y nos citaron. Tenemos más de un mes acudiendo a sus oficinas. Yo, por ejemplo, estuve el jueves y me dijeron que volviera mañana, que ya era muy tarde; fui el viernes 24, y no me dejaron subir, me explicaron que era 24 y ya habían terminado, que volviera el lunes; estuve el lunes, me dijeron que solo trabajaban en la mañana, y volví el martes por la mañana, y ¿saben ustedes que me dijeron? ¡Que volviera en enero! La banca, todo el sector financiero, incluso otras casas de bolsa intervenidas, han estado trabajando normalmente, menos Econoinvest, que está otra vez cerrada.- ¿Quién se ocupará de este problema? ¿El ministro Giordani? No lo creo, nadie se ocupará de esas irregularidades, pienso yo.
Luis Ignacio Reyes 
CI 6329551

Últimas Noticias, 29/12/2010, El País, pág. 19, Cartas al Director

lunes, 22 de noviembre de 2010

Los interventores y los reguladores bancarios y bursátiles no se ajustan a las normas jurídicas

Cuando Tomás Sánchez, el Superintendente de Valores, declaró el 6 de septiembre de 2010 a Bloomberg que "todas las Casas de Bolsa intervenidas serán liquidadas aunque no esté justificada su liquidación" ello tuvo serias implicaciones que arrojan dudas sobre el sistema de justicia venezolano, puesto que se está adelantando un veredicto sin que se conocieran los elementos de hecho y de derecho que justificaron la decisión de intervenir a estas Casas de Bolsa. Y más aun, sin todavía conocer los resultados y los informes de las auditorías a las mismas, este señor Sánchez adelanta al público nacional que serán liquidadas esas instituciones. Si a esto se suman las implicaciones contenidas en las declaraciones del diputado de la Asamblea Nacional, Luís Díaz, donde denuncia manejos turbios de los interventores de las Casas de Bolsa intervenidas, entonces el ciudadano de a pie y público venezolano en general tiene que concluir en que la Fiscalía General de la Republica y la Asamblea Nacional tiene que iniciar las investigaciones que corresponden para preservar la sanidad y transparencia y objetividad con que se desempeña este órgano regulador (EX-CNV); porque además este tipo de desempeño alienta la creación de un mercado negro de la corrupción para "resolver" casos de manera "ejecutiva" a través de la discrecionalidad que manejan los interventores como funcionarios públicos acreditados por el Superintendente de Valores, Tomás Sánchez. En este país debe preservarse el estado de derecho para todos los ciudadanos que realizan operaciones financieras y las responsabilidades plenas deben ser asumidas por los agentes y/o factores intervinientes en ellas, sean agentes públicos o privados.

Posición ambigua 
Precisamente, todavía el gobierno mantiene posición ambigua en torno a los 25.000 millones de bolívares de depósitos de instituciones públicas que existían solo en 4 de los 11 bancos que después fueron intervenidos por la SUDEBAN, que dirige el señor Hernández Behrens. ¿Quiénes fueron los responsables de esas colocaciones autorizadas desde el Min-finanzas cuando era Ministro el señor Alí Rodríguez Araque? Recuerden todos que existe un famoso informe técnico-financiero elaborado por la Disip en 2008 donde se exponían ciertos movimientos financieros que estaban teniendo lugar en el mercado bancario y que la SUDEBAN debía, o aplicar los correctivos pertinentes o reportar al Consejo Superior Financiero para que tomara las medidas indicadas a tiempo y se evitara así momentos críticos para la población venezolana. Esto lo conocía el señor Hernández Behrens y lo dejó correr bajo expectativas que requieren ser investigadas a fondo para asignar las responsabilidades por omisión (¿?) o negligencia a quien verdaderamente las tiene y eximir a funcionarios bancarios de bajo nivel que actuaron siguiendo instrucciones jerárquicas presuntamente concertadas por sus jefes Directivos de Bancos y Accionistas con altos jerarcas del gobierno. Recuerden también que la SUDEBAN tenia "veedores" en todas las juntas directivas de los bancos que después fueron intervenidos a finales del 2009 cuando hizo crisis "el descontrol bancario" y fue entonces (y no antes) cuando el órgano regulador, que es la SUDEBAN, planteó el problema ante el Min-finanzas y sobrevinieron en seguidillas las intervenciones de los 13 Bancos privados con las lamentables consecuencias que todos los venezolanos hoy conocemos.

Definitivamente los interventores tanto bancarios como bursátiles así como los órganos reguladores (SUDEBAN y CNV) tienen que operar ajustados al derecho y a las normas jurídicas vigentes sin dar motivo a sospechas acerca de la transparencia de sus acciones y su objetividad en cuanto a "seleccionar" casos para aplicarle medidas. El caso del interventor Ramos (de la CNV) en USA, donde está detenido bajo investigación de un Tribunal Americano y el FBI es bastante elocuente y reafirma lo que aquí se escribe. El caso del intendente bancario de SUDEBAN hasta julio del 2009 también configura un flagrante ejemplo de corrupción en el sector financiero, así como el caso actual del Banco del Tesoro, donde la plana mayor del mismo hasta hace apenas 3 meses está detenida y sujeta a investigación.

Reporte, 22/11/2010, pág. 24, por Alberto Gallango (Econ. UCV)

jueves, 11 de noviembre de 2010

Econoinvest, un equipo multiplicador con pasión por el país

Para Econoinvest, el elemento social siempre fue una vocación, nunca un gasto. Comprometido con el desarrollo social de Venezuela, el Grupo colaboró con un nutrido conjunto de emprendedores, en la tarea de potenciar sus proyectos y enseñarlos a pensar como empresarios. Esta iniciativa nació de la consciencia y perspectiva del Grupo para apoyar propuestas de alto impacto social y ecológico.

El trabajo en equipo permitió capacitar a través de herramientas efectivas que no sólo significaron un aporte monetario a instituciones y fundaciones, sino un acompañamiento en otros ámbitos, como fue la preparación técnica y actualización de quienes las recibieron. Estos valiosos aportes permitieron cooperar con el crecimiento y desarrollo de las comunidades, enfrentando la inequidad social, alentando la inserción de jóvenes en el sistema educativo, y estimulando la adopción de modos de vida saludables.

Con la visión de progreso que caracterizó al Grupo, se identificaron esas personas y grupos con talento y disposición a emprender un plan en materia de educación, tecnología, desarrollo humano y social. Los proyectos con mayor impacto fueron seleccionados como prioridad para un seguimiento personal (asesoría especializada y entrenamiento) hasta su etapa de implementación.

El Departamento de Ciencias de la Tierra de la Universidad Simón Bolívar, Bomberos de Caracas, La Universidad de Los Llanos, equipos universitarios de Los Teques y Nueva Esparta, estudiantes del Colegio Santiago de León de Caracas, la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad Central de Venezuela, Alcaldías de Sucre y Aragua, el Museo de Los Niños, Hogar San Luis, la Fundación Venezolana contra la Parálisis Infantil, Asociación de Scouts de Venezuela y gran cantidad de instituciones recibieron invaluables contribuciones como material deportivo, uniformes, dotación de libros, pólizas de seguros, bajo la figura de patrocinio o dotaciones puntuales.

Los aportes estuvieron adaptados a las necesidades de cada institución, esto como una acción racional del Grupo que logró generar impactos sociales significativos. Así, los beneficiados obtenían lo que realmente les hacía falta, sin trámites burocráticos. La naturaleza del apoyo fue incluyente, porque no se trataba de competir, sino de unir voluntades para una Venezuela productiva.

El acompañamiento se hizo expresamente por personal del Grupo, en el marco de los programas de voluntariado. Además de las contribuciones, se logró vincular a los emprendedores con otras personas, así como con las entidades públicas, privadas y del sector correspondientes a cada sector, para garantizar el desarrollo sustentable y asegurar un soporte que garantizara protección y así prevenir la marginación.

Los proyectos de apoyo a niños y adolescentes, tuvieron tal éxito que se diseñaron programas especiales en 2005: la Organización Nacional de EcoClubes (ONE) y la Escuela Canaima del Barrio La Vega; a ellas se sumó desde el 2006, el Programa "Los Niños Poetas de Carora", grupo de esa población larense.

Estos programas se ocuparon de la formación ambiental de generaciones jóvenes para que se convirtieran en agentes multiplicadores de un cambio de conducta hacia el medio ambiente y mejoras en la calidad de vida.