sábado, 23 de junio de 2012

A propósito de Econoinvest, por Francisco Suniaga


El caso Econoinvest es la historia de una conspiración cuya urdimbre fue tendida por el más alto poder político del Estado y luego tramada por las más representativas autoridades del Poder Judicial. Los rostros de los responsables de esta infamia que perdurará en la memoria de la decencia de este país son conocidos. Pero no son esos rostros ni esos personajes quienes motivan estas líneas. Son los de las víctimas: Herman Sifontes, Ernesto Rangel, Miguel Osío y Juan Carlos Carvallo, los directivos de Econoinvest Casa de Bolsa. No sólo por su propia condición de presos políticos, sino porque representan, además, los casos de otros muchos venezolanos cuyos derechos humanos han sido violados en forma brutal.

El 24 de mayo de 2010 fueron encarcelados sin que mediara una denuncia ni investigación previa por parte de los organismos competentes del Estado. Una acción violatoria del ordenamiento legal, que se fundamentó en esa regulación punitiva caprichosa, no escrita en instrumento legal alguno, que siguió un guión conocido ya por los venezolanos: a la declaración de un funcionario o líder del partido sobre una presunta amenaza desestabillizadora sigue la acusación presidencial desde la televisión encadenada, y culmina con la actuación inmediata de la Fiscalía. Aunque sean perversas, todas estas acciones están vinculadas a una racionalidad política: mantener el poder absoluto que se ha acumulado a lo largo de trece años.

Los altos ingresos petroleros y la capacidad de disponer de ellos sin restricciones no han podido ocultar los devastadores efectos que las políticas gubernamentales han provocado en la economía.

Las muestras más cotidianas de esa devastación son los altos precios, entre ellos, los de las divisas y la inflación. Para el momento del ataque a Econoinvest, mayo de 2010, el Gobierno estaba acorralado por sus propios demonios y el valor del dólar se había disparado. Necesitaba recurrir a la habitual maniobra salvadora, buscar un culpable, y aquí mismo había uno perfecto: Econoinvest, la principal casa de bolsa del país y el más importante vehículo para la transacción de divisas. A los ojos del Gobierno, una suerte de nave insignia del capitalismo burgués que es el causante de todos los males de la humanidad.

¿Qué puede ser más conveniente para justificar la devaluación de facto del dólar que la imagen de cuatro "banqueros" encarcelados, a quienes ­como en efecto hicieron­ se puede acusar de cualquier cosa? En un contexto mundial de rechazo a los dueños y ejecutivos de bancos y otras empresas financieras, nada más apetecible para arrojar a la canalla que unos banqueros despojados incluso del beneficio de la presunción de inocencia. Esa fue la urdimbre colocada en el telar por el poder político y sus instrumentos burocráticos.

Y entonces vino la peor fibra del tejido de esta conspiración: la trama a cargo del Poder Judicial.

Tejida de manera grotesca por quien ocupó la presidencia de la Sala Penal del Tribunal Supremo de Justicia, el símbolo de la justicia de este infausto período: el magistrado Eladio Aponte Aponte.

Cuando el lapso de dos años privados de libertad sin que se les inicie la causa incluso ha vencido, el atropello es inocultable y el clamor porque se restituya la justicia y se ponga en libertad a estas víctimas es atronador. Visto el comportamiento de los verdugos, nada garantiza que se les restituyan sus derechos, ahora. Pero, aunque tarde en llegar de una u otra manera, un día la justicia aparecerá y dará a cada quien lo que le corresponda.

viernes, 22 de junio de 2012

La Cámara de Caracas se pronuncia: Justicia y Libertad para los Directores de Econoinvest


La Cámara de Comercio, Industria y Servicios de Caracas se dirige al país para manifestar su preocupación por la salud de la justicia venezolana, y el daño que su manipulación ha provocado en cuatro empresarios venezolanos. Nos referimos a Ernesto Rangel, Herman Sifontes, Miguel Osío y Juan Carlos Carvallo, que a la fecha llevan más de dos años de encarcelamiento atroz, sin que hasta hoy se haya iniciado un juicio justo, donde puedan comprobar que no han cometido delito alguno en su comportamiento empresarial.

Hace dos años, confiando en su honorabilidad, reclamamos celeridad en el proceso, la presunción de inocencia garantizada en nuestra Constitución y el respeto a sus derechos humanos, garantía universal. Hemos sufrido junto a ellos humillaciones sistemáticas y agresiones a su honorabilidad y reputación, promovidas por canales oficiales, sin ningún fundamento legal, igual que la persecución a sus equipos de apoyo profesional.

Como toda Venezuela, hemos padecido el intento de devastación contra sus programas y fundaciones de atención a la Cultura Urbana. Deploramos el exilio de algunos de sus directores. Hemos sido observadores expectantes de la intervención oficial de sus empresas, del trato dado a los activos y sus resultados: el pago íntegro de sus acreencias y la demostración que Econoinvest era una empresa sana, bien administrada, responsable a toda prueba en las relaciones y compromisos con sus clientes. Confiamos y avalamos la integridad de ese grupo humano y reconocemos el estoicismo y valentía con la que han afrontado una persecución implacable, incomprensible dentro de nuestro marco jurídico y sus consecuencias.

Hoy, dos años después, es definitivamente injurioso y ultrajante que continúen detenidos, habiendo sido renovada, sin justificación válida, su detención preventiva por dos años más, obviando los beneficios procesales legales consagrados en nuestras leyes penales a personas que no representan amenaza alguna a la sociedad. Justicia extemporánea NO es Justicia. Cuando el sistema judicial no es capaz de garantizar el debido proceso ¿es acaso ello impartir justicia?

Nuestro sistema judicial, ya en entredicho por toda la sociedad, tiene que valorar los daños sociales irreparables que ocasiona su maltrato, al no procesar las causas en lapsos razonables, generando graves daños sociales ante detenciones onerosas, dado el tiempo perdido a venezolanos emprendedores y el dolor provocado a sus familiares y amigos.

Repudiamos la judicialización de la política y la condición de perseguidos y víctimas de un proceso económico que quiere convertir a los directores de Econoinvest y su equipo de apoyo en chivos expiatorios y símbolos negativos, basados en las visiones ideológicas de sus captores, en franca violación a los principios de libertad consagrados en nuestra Carta Magna.

Ahora, cuando después de más de dos años de un retardo procesal injustificable va a darse inicio a un juicio inmerecido, esperamos que la justicia venezolana corrija este oprobio, y procese con celeridad a todos esos ciudadanos venezolanos que merecen las garantías y derechos que otorga nuestro marco legal . Exigimos para todos ellos justicia y libertad.

La Cámara de Comercio, Industria y Servicios de Caracas

ONU declaró arbitraria detención en caso Econoinvest


La Organización de las Naciones Unidas se pronunció sobre el caso de los cuatro directivos de Econoinvest acusados, y señaló que su detención "es arbitraria". El documento fue emanado por el Grupo de Trabajo sobre la Detención Arbitraria, que es el órgano de Procedimientos Especiales de Derechos Humanos de la ONU.
Los ex directivos de esta casa de bolsa, Herman Sifontes, Juan Carlos Carvallo, Miguel Osío, y Ernesto Rangel, están presos desde el 24 de mayo de 2010; y desde entonces no se les ha hecho juicio. Están acusados de comercialización ilícita de divisas, y agavillamiento.
Cuando la ONU evaluó el caso, se percató del arresto sin orden judicial, el allanamiento que se hizo un día antes de que se dictara su autorización, y una imputación sobre una ley que no estaba vigente al momento de los hechos por los cuales se les acusa.
"Las transacciones imputadas por el Ministerio Público son referidas a operaciones con títulos valore realizadas entre el 23 de enero de 2010, y el 10 de mayo de 2010, período en e que se encontraba plenamente vigente la legislación anterior", señala el documento de la ONU, refiriéndose a la Ley Contra Ilícitos Cambiarios.
En efecto, en esta normativa se exceptuaba a las operaciones con títulos valores como algún ilícito cambiario. Y fue en el 17 de mayo de 2010, cuando se reforma esa ley, y se elimina la salvedad.
Para la abogada Beatriz di Totto, parte de la defensa de los acusados, reiteró que se trata de una aplicación retroactiva de la ley. "Esto es parte de las violaciones al proceso que se han dado, y lo que nos condujo a acudir a la ONU".
El Grupo de Trabajo sobre la Detención Arbitraria indica en el documento que envió una comunicación al Gobierno solicitando información sobre este caso, pero nunca recibió una respuesta.
Juicio en libertad
La defensa de los directivos de Econoinvest apeló el dictamen que tomó el Tribunal Quinto de Juicio el 24 de mayo, cuando decidió, sin realizar audiencia, aprobar la prórroga legal que solicitó el Ministerio Público para que los directivos de Econoinvest estuvieran más tiempo detenidos.
Dos días antes -el 22 de mayo- estaba pautado el acto en el que la defensa podría presentar ante el juez las razones por las que no eran necesaria una prórroga legal. Pero no fue posible, pues esa audiencia fue suspendida por la ausencia de los fiscales. Y nunca se dio en la segunda fecha que había fijado el mismo tribunal.
La defensa alegaría principalmente que ya los detenidos han cumplido un tercio de la pena que llevan los delitos imputados. Esto aunado a que la casa de bolsa que dirigían fue liquidada y saldó con capital propio todas las deudas con los clientes y proveedores, incluso quedaron recursos para conformar un fideicomiso.
Pero para el Ministerio Público era necesario solicitar esa prórroga legal porque el 24 de mayo se cumplían dos años de la detención de los directivos, y en ese tiempo no se había realizado juicio; según las leyes venezolanas, una situación así otorga automáticamente la libertad a los acusados, a menos que la Fiscalía solicite más tiempo.
Ahora, esa apelación introducida por la defensa, requiere una nueva audiencia, en donde los abogados pedirán la nulidad de esa decisión que otorgó la prórroga sin que los acusados se defendieran. Y, entre los elementos que se presentarán está el pronunciamiento de la ONU.
Di Totto recuerda que Venezuela está adscrita a los convenios internacionales con el máximo organismo, y que siempre ha respetado las decisiones del organismo. De hecho, el Grupo de Trabajo de Detención Arbitraria recuerda que el estado venezolano es parte en el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos desde el 10 de mayo de 1978.
El juicio comenzará este 25 de junio a la una de la tarde. La audiencia en la Sala de Apelaciones podría darse en un mes, y de ser aprobada permitiría a los acusados seguir en juicio en libertad.

El Mundo, 22/06/2012, 17, Carjuan Cruz

Abogada Di Totto: Detención de directivos de Econoinvest es arbitraria


La abogada de los directivos de Econoinvest que se encuentran detenidos, Beatriz Di Totto, señaló que la Comisión de Detenciones Arbitrarias de la ONU concluyó que en este caso debe producirse una liberación inmediata e indemnización de los imputados.

Explicó que todos los países adscritos a la ONU tienen que cumplir con los tratados internacionales y agregó que la detención debería cesar.

Para el próximo lunes se espera que se realice la audiencia en el Tribunal Quinto de Juicio por este caso y que el Ministerio Público soporte su acusación.

Aclaró que los detenidos aspiran ser llevados a juicio y recordó que a ellos se les imputan los delitos de comercialización ilícita de divisas y agavillamiento.



Globovisión, 2/06/2012, enlace al original

U.N. Panel Says Jailing of Venezuelan Bankers 'Arbitrary'


CARACAS--A United Nations panel on human rights has deemed the imprisonment of four former directors of Venezuelan brokerage house Econoinvest Casa de Bolsa CA "arbitrary" and called for the release of the bankers, who have been held in a state detention center for two years without a trial.

In its statement, the U.N.'s Working Group on Arbitrary Detention said the imprisoning of the Econoinvest directors appeared to "violate human rights." The agency added that it hadn't received a response from the Venezuelan government after a request for information was made last year.

With some $200 million in assets under management, Econoinvest was one of Venezuela's largest financial firms until its offices were raided by authorities in May 2010. The directors--Herman Sifontes, Miguel Osio Zamora, Juan Carlos Carvallo and Ernesto Rangel--were sent to prison as part of President Hugo Chavez's crackdown on a currency black market where dollar-denominated government bonds were sold for bolivars as a way for the private sector to get its hands on much-needed dollars.

Mr. Chavez, who dubbed Econoinvest and other brokerage houses "a mafia," said these businesses were violating strict currency controls in Venezuela that make purchasing dollars illegal unless done through the government. The leftist leader also blamed them for contributing to a rapid depreciation in the oil-rich South American country's bolivar currency and surging inflation.

Lawyers for Econoinvest, however, contend that the government is wrongfully holding the directors and is retroactively implementing a ban on commercializing dollar-denominated sovereign bonds, legislation that was added to the country's legal code shortly before the arrest of the bankers.

In its report, the U.N. panel notes that Econoinvest stopped the commercial sale of Venezuelan bonds on May 10, 2010, while Venezuelan authorities changed the law to ban the process a week later. Venezuela's attorney general didn't respond to calls seeking comment.

The U.N. opinion was adopted late last year but was released to reporters by Econoinvest's legal team Thursday.

After multiple delays and cancelled hearings, their case is set to go to trial Monday.

Beatriz Di Totto, a lawyer representing Econoinvest, said her legal team plans to use the document to plea for the release of her clients. She added that they intended to present it to the judge last month at a hearing but the proceeding was cancelled after the prosecution didn't appear in court.

Members of the defense have charged that the government has been trying to delay the case.

More than two years after the government's dismantling of the brokerage-house operations, Venezuelan inflation remains at a high annualized rate of 22%, and one dollar continues to fetch more than VEF8.5 on the black market, compared with the state-set rate of VEF4.3 for each dollar.

The Wall Street Journal, 21/06/2012

jueves, 21 de junio de 2012

Consejo de Derechos Humanos de la ONU declara arbitraria la detención de directivos de Econoinvest


Los abogados defensores de Econoinvest Casa de Bolsa informaron a los medios de comunicación la consignación en el expediente que cursa en el Juzgado Quinto de Juicio de la decisión del Consejo de Derechos Humanos de la Organización de Naciones Unidas, el cual determinó que las detenciones de Herman Sifontes, Juan Carlos Carvallo, Ernesto Rangel y Miguel Osío, son arbitrarias, en virtud de que violan sus derechos humanos a la libertad personal y de circulación, a la igualdad ante la ley, a un recurso judicial efectivo, a la prohibición de ser detenido arbitrariamente, al debido proceso, incluido el derecho a ser juzgado en libertad y por un tribunal independiente, y al principio de legalidad y no retroactividad penal, consagrados en los artículos 3, 7, 8, 9, 10 y 11 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, y 2.3, 9, 10, 12, 14, 15 y 26 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, suscrito por el Estado venezolano.

La doctora Beatriz Di Totto, acompañada por los doctores Luis Valdivieso Rujana y Luis Ignacio Ramírez, aseveró que la decisión es emanada del Grupo de Trabajo sobre la Detención Arbitraria, un órgano de Procedimientos Especiales de Derechos Humanos de la ONU, con sede en Ginebra, Suiza. La decisión, afirma, “es de vital importancia en virtud de la persistencia de la detención preventiva, que fue prorrogada por dos años más sin justificación alguna a petición del fiscal Daniel Guédez, en clara contravención de la Ley que exige la celebración de una audiencia previa, tal como lo establece el Código Orgánico Procesal Penal en su artículo 244”.

Añadió que esta medida contradijo la decisión del mismo tribunal, el cual previamente había decidido convocar a las partes a una audiencia, de cuya celebración luego prescindió, intempestivamente.

Señaló la abogada, que el Consejo de Derechos Humanos de la ONU no sólo declaró arbitraria la detención desde el punto de vista de la violación de los derechos constitucionales de los directivos de Econoinvest, sino que, además, analizó los hechos investigados y concluyó que los delitos que se les imputan a los detenidos son inexistentes, como reza en el informe entregado por la organización internacional al Estado venezolano.

La decisión establece que ninguna de las conductas que les son imputadas se corresponden con los supuestos de hecho de los delitos de los que se les acusa, ni con algún otro delito establecido previamente en la legislación venezolana. Por tanto, al no existir una ley penal previa, conforme al principio de legalidad penal (nullum crimen nulla poena sine lege previa), carece de sustento la medida preventiva de privación de libertad en contra de los acusados.

De la misma manera, recordó la adscripción de la República Bolivariana de Venezuela a la Organización de Naciones Unidas, expresada a través de la suscripción de sus tratados y el acatamiento de sus decisiones.

“Confiamos en que las autoridades venezolanas respetarán sus compromisos internacionales y observarán una conducta consecuente y consistente con la relación que hasta hoy nuestro país ha mantenido con las Naciones Unidas”, advirtió Di Totto. “En tal este sentido, esperamos que la Corte de Apelaciones revoque la arbitraria prórroga de la detención de nuestros defendidos, para que puedan enfrentar el proceso penal en libertad, conforme al ordenamiento jurídico nacional e internacional”.

Por último, apuntó que la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, consagra en su artículo 31, el principio de responsabilidad de los funcionarios públicos ante los actos violatorios de sus principios y de los derechos consagrados en la Carta Magna, en los tratados internacionales y aún los derechos humanos no consagrados expresamente en texto alguno.

Los miembros actuales del Grupo de Trabajo sobre la Detención Arbitraria son: el Sr. El Hadji Malick SOW (Senegal), (Presidente); la Sra. Shaheen Sardar ALI (Pakistán), (Vicepresidente); el Sr. Roberto GARRETON (Chile); el Sr. Vladimir Tochilovsky (Ucrania); y el Sr. Mads ANDENAS (Noruega).


LaPatilla.com, 21/06/2012 (enlace al original)

miércoles, 20 de junio de 2012

Jailed Venezuelan Bankers to See Trial



CARACAS, Venezuela--In the Venezuelan government's perpetual battle with sky-high inflation, a group of bankers have paid a heavy price: prison time with no end in sight. But two years after state authorities shuttered their businesses and threw them in jail for allegedly violating strict dollar controls, four directors of the local brokerage house Econoinvest Casa de Bolsa CA expect to finally get their day in court as their trial kicks off Monday, according to members of their legal team.


The case has raised questions over judicial impartiality and the status of political prisoners under the leftist government of President Hugo Chavez, who, despite a prolonged battle with an undisclosed type of cancer, is running for his third six-year term in October elections.

In May 2010, Mr. Chavez launched a campaign against the Venezuelan brokers, charging they were illegally selling dollar-denominated government bonds for the local bolivar currency, fueling a vibrant currency black market and contributing to surging inflation.

Two years after the crackdown, Venezuela's inflation rate continues to be one of the highest in the world, registering at a 12-month rate of 22% in May. Meanwhile, economic growth has been sluggish, and analysts say the government will have to devalue its fixed exchange rate with the dollar next year in a bid to close a fiscal deficit and a widening gap between official and parallel exchange rates.

"It is possible that the government tried to blame the devaluation of the bolivar on the owners of the exchange houses, but at the end you don't know what the strategy was; there's still a parallel [currency] market in the country," said Barclays analyst Alejandro Grisanti.

Two spokesmen at Venezuela's attorney general's office did not respond to several phone calls and email messages seeking comment. A spokesman at the Finance Ministry also did not return phone calls.

In Venezuela, strict currency controls that were imposed to prevent capital flight make access to dollars illegal unless they are acquired through the government. Exchange houses, prior to their closing, played a vital role in supplying much of the private sector with the dollars they needed to conduct overseas business. Econoinvest was among the largest of such operations and managed nearly $200 million in assets.

But the Chavez administration cracked down on that process, calling the bankers "speculators" responsible for sinking the value of the bolivar to more than VEF8 compared with the state-set exchange rate of VEF4.3 per dollar.

In a July 2010 televised address, Mr. Chavez railed against the bankers, labeling them "a mafia" engaged in ripping off the Venezuelan people while hiding their profits in the U.S. But members of Econoinvest's legal team say the company did nothing wrong and did not violate a ban on commercializing sovereign bonds imposed in the months leading up to their arrest.

A resolution in the government's Official Gazette shows the ban was written into law only a week before Econoinvest's office in Caracas was raided by authorities.

"It is clear they are innocent, and holding people for as long as they have makes no sense," said Luis Valdivieso, an attorney representing Econoinvest.

Members of the legal team say hearing dates have been pushed back repeatedly by the government. The latest was last month, when a hearing was canceled after the lead prosecutor failed to appear in court, according to Mr. Valdivieso, who was present that day.

"I'm convinced that the Public Ministry [the attorney general's office] has no interest in having a case that involves evidence," he added.

Since the dismantling of the brokerage houses, Venezuela has continued selling dollar-denominated bonds as a way to distribute dollars into the local economy. But the operation is managed through the central bank. Still, local businesses complain there isn't sufficient access to dollars, and the regulations, critics say, have only hindered foreign investment into the resources-rich South American country.

"If you look at economic growth in the nearly 10 years since capital controls were imposed you will see that Venezuela has lagged others in the region," Mr. Grisanti said.

Economists now expect more than 5% growth in 2012, but the expansion is seen as unsustainable since it is boosted by heavy government spending ahead of hotly contested October elections. In addition, dollars still sell for more than VEF8.5 on the underground foreign exchange market, nearly double the state's fixed rate, according to LechugaVerde.com, a popular blog that tracks the rate.

A top economic adviser to opposition presidential candidate Henrique Capriles said in a February interview that a new government would look to gradually get rid of capital controls in a bid to boost foreign investment and economic growth.

The case of the Econoinvest bankers has drawn some comparisons with the government's imprisonment of Judge Maria Lourdes Afiuni, who has been in state custody since December 2009. Afiuni was arrested for ordering the release of a prominent Venezuelan businessman after he was held on charges of violating currency regulations for 34 months without a trial. Venezuela's constitution prohibits more than two years of pretrial detention. Her imprisonment has become a deeply
contentious issue for the Chavez government and has drawn widespread condemnation from international human rights organizations. But Beatriz Di Totto, a lawyer for the Econoinvest directors, said their legal team tried to steer away from making it a case about human rights or political prisoners.

"The Afiuni case has become bitterly divided between party lines with Chavistas on one side and the opposition on the other," Mrs. Di Totto said in an interview at her Caracas office. "We didn't want the politicization because we have a strong case that they are innocent."

The Wall Street Journal, Kejal Vyas

sábado, 16 de junio de 2012

Sobre Herman Sifontes, por Federico Vegas


Pido excusas a todos los detenidos que aguardan juicio después del plazo que exige la ley por tratar en estas líneas sólo el caso de Herman Sifontes.

Especialmente a sus compañeros Juan Carlos Carvallo, Miguel Osío y Ernesto Rangel.

Pero la experiencia que voy a narrar tengo que centrarla en un único amigo para poder expresar lo que siento.

*** 

Anoche soñé con Herman Sifontes. Tenía tiempo pensando en escribirle y sentí que venía a reclamarme por mi silencio. Aunque no la estábamos pasando tan mal, pues caminábamos por la calle hacia un restaurante, un grato evento cuando el amigo que nos acompaña tiene más de dos años preso sin juicio ni sentencia.

Yo no tenía muy claro a dónde íbamos, y en varios momentos estuve a punto de echar todo a perder y preguntarle: "Pero, ¿tú no estás preso?". No lo hice por tener esa permanente y onírica sospecha de que todo era un sueño y no convenía preguntar mucho. También recuerdo que andábamos con bastante prisa. No es que estuviéramos huyendo, pero era algo muy parecido, como si alguien o algo nos estuviera siguiendo, acosando.

En su autobiografía, Mi último suspiro, Luis Buñuel cuenta que después de la muerte le gustaría poder levantarse cada diez años, llegar hasta un quiosco, comprar varios periódicos y regresar al cementerio para leer los desastres del mundo antes de volverse a dormir. Esa sensación de vivir la imposible interrupción de una condena quizás puede definir la opresión que inundaba mi sueño (aún no quiero llamarlo pesadilla), o la razón de tanta prisa: debíamos comer rápido para que Herman volviera a su encierro indefinido después de un pequeño paseo por Caracas.

Debe ser imposible acostumbrarse a estar encerrado.

Lo imagino como una desubicación continua que puede incluso volverse crónica, irreversible. Recuerdo un preso de Gómez a quien soltaron durante una amnistía. Cuando llega a su casa le preguntan qué era lo peor de La Rotunda y responde: "Un sueño que siempre se repetía: de pronto estaba libre y durmiendo aquí, en esta misma casa. Entonces me despertaba y sufría buscando una vela, porque el sueño había sido tan real que no podía creer que seguía metido en mi calabozo". Pero las pesadillas no habían terminado: una vez que se encuentra en casa, comienza a despertarse a mitad de la noche soñando que está de vuelta en el calabozo y se pone a pegar gritos pidiendo algo de luz. A la semana, la familia no aguanta más el escándalo y lo mandan a dormir con cobija y almohada en uno de los bancos de la plaza Panteón; así, cada vez que despierte de su horrible pesadilla le bastará con abrir los ojos para ver las estrellas y saber dónde se encuentra.

La primera vez que visité a Herman lo tenían recluido en un sótano. Yo me encontraba tan nervioso que destrocé el único mueble que había en su celda, una silla de plástico azul que lucía bastante consistente. No estoy tan gordo, así que mi única explicación es que la tensión tiene un insospechado peso específico, pues la silla pareció pulverizarse bajo mis asentaderas como atacada por un rayo cósmico. No resultó nada gracioso acabar con todo el mobiliario de mi amigo. Luego salimos a caminar por un pasillo y me señaló a uno de los jefes de la banda Los Invisibles, quien mantuvo su invisibilidad pues lo recuerdo ingrávido, como a punto de esfumarse. De hecho, una semana después, se fugó una vez más.

Le dije a Herman que debería escribir un diario, tomar notas de lo que me estaba contando para desarrollarlo después. Supongo que ese es el evangelio de todo escritor para enfrentar dificultades tan graves: "Escribe, que algo queda".

El problema es que cada una de mis palabras tenía demasiado peso. El término "diario" adquiere otro significado en la cárcel, pues el día se diferencia muy poco de la noche. O, al contrario, la diferencia es tan abismal que hablar de "diario" suena tonto, banal, ante días que parecen años.

Peor aún resultó la palabra "después": ¿Después de qué? ¿Después de cuándo? Sobre todo ante un juicio que nunca parece llegar. Y la peor de las condenas es la que carece de juicio. Esta sola frase suena tan conclusiva. Decir "sin juicio" es condenadamente parecido a decir "con locura".

Cuando apenas comenzaban estos dos años, los amigos de Herman escribieron apoyándolo. Yo no lo hice. Siempre hay excusas para callarse. La mía consistía en evitar que lo convirtieran en una causa célebre. Era tan evidente el aire de circo, de propaganda política, y tan distinto al proceder sereno de la justicia, que me dije: "Hay que evitar el ruido y concentrarse en los hechos jurídicos". Sentía que hablar de sus cualidades era enardecer a la bota que aplasta su cuello.

No sé si actué con la debida lealtad ante todo lo que debo agradecerle. Cuando se fundó Relectura, le pedí que recibiera al grupo de jóvenes escritores que la fundaron y les diera una mano. Lo hizo, pero lo que sorprendió a todos fue su interés y su participación, parecía uno más del equipo, sugiriendo posibilidades y contactos con otras iniciativas.

Herman es el amigo ideal para compartir ideas. Cada vez que nos vemos le planteo un proyecto nuevo. El trabajo de escritor es muy aburrido, al menos la parte fisiológica del asunto, las horas sentado moviendo sólo dos dedos. A veces me hace falta imaginar que voy a hacer videos, revistas, guías de Caracas, y soy bastante bueno inventando ideas que luego no hago. Herman siempre se interesa, ofrece alternativas, y nunca me ha echado en cara la lista de proyectos que jamás arrancaron. Con su entusiasmo me basta para volver a sentarme y escribir con los dos dedos de siempre.

La segunda vez que lo visité fue peor. Creí que ya era un experto sumergiéndome en la atmósfera de una crisis de angustia que no sentía desde que tenía 21 años y no sabía qué diablos hacer con mi vida. Todo se debió a una sencilla pregunta: "¿Sería yo capaz de aguantar esto?".

Dicen en Carache que a todo se acostumbra el que vive, y hay una maldición judía que va aún más allá: "Que Dios te permita conocer cuanto eres capaz de sufrir". Esa mañana, mi tope parecía ser diez minutos luego de los cuales estuve a punto de gritar: "¡Sáquenme de aquí!".

Es complicado salir y entrar de una cárcel, incluso para el visitante. Existe una hora de entrada y otra de salida, y yo estaba constatando mi debilidad absoluta: un terror creciente ante la posibilidad de quedarme hasta las doce del mediodía. Comencé a sudar tanto que Herman me preguntó qué me pasaba. ¿Cómo explicarle que no aguantaba más? Logré callarme y dejé que los segundos y los minutos me ayudaran a asumir lo absurdo de estar en aquel limbo. Comprendí que mi ansiedad no se debía a una postura intelectual o existencial, sino simplemente a una condición animal. A los tigres los encierran en los parques para que no se coman a la gente, pero también encierran a los monos y a los pájaros. ¿A qué especie pertenecemos Herman y yo? En estas búsquedas de un asidero ayuda mucho contar con un amigo, así que, sin él saberlo, era Herman quien me consolaba. Siempre nos ofrece su rostro más valeroso y evita hablar de las crisis, los desmadres, como cuando perdió catorce kilos en tres semanas y no tenía ganas ni de estar en pie.

No le conviene abrir esos capítulos de dolor ante sus visitantes, porque no está muy seguro de poder cerrarlos. Cuando se está hundido en esas oscuras atmósferas hay que estar muy atento a las compuertas. Es como navegar en un submarino que podría anegarse y hundirse hasta el fondo por culpa de una sola escotilla.

En esa segunda visita coincidí con su madre y su hermana, y pude darme cuenta de la vasta onda que surge de un prisionero. La familia también se encuentra presa, encadenada a ese mismo lugar y varada en ese mismo tiempo. Mientras dura la visita, el cubículo se convierte en una metáfora extrema de la vida, pues está presente el cielo por tenerlas a su lado y el infierno de verlas sufrir con la partida. En otra visita lo vi conversando con su esposa y sus hijos. Jamás olvidaré los abrazos de despedida. "Mirar" en italiano puede traducirse como guardare, el verbo ideal para definir las miradas que vi entre ellos, pues también abarca "contemplar", "observar", "proteger", "velar".

La familia, mucho más que la amistad, es capaz de crear un espacio aparte, una esfera dentro de la esfera, con sus propias alegrías y esas tristezas, que según Tolstoi, hacen la verdadera diferencia. Fugaces instantes van surgiendo en los que no existe el encierro (aunque luego resurja con más fuerza).

Ante la fuerza y calidez de ese núcleo no sé que decir. Trato de hacerme el gracioso y cuento que un amigo preparó el sábado un sancocho que parecía comida de preso. Todos se ríen por cortesía y perdonan mi metida de pata, pero advierto de nuevo el terrible peso que tiene cada palabra, cada gesto.

Cuando el tiempo y el espacio se condensan hacen que todo resulte inolvidable, intensamente significativo.

Esta condensación se da en sentidos opuestos, pues cada vez hay menos espacio (la angustia tiende a angostar) y cada vez parece haber más tiempo. Es como si una fuerza maligna comprimiera una dimensión y estirara la otra sin ninguna compasión. El tiempo, a su vez, también obedece a dos tendencias, pues se va haciendo infinito y a la vez inexistente. Quizás por esta razón los días han sido siempre representados en las paredes de las celdas como una serie de líneas tachadas por otra línea igual de delgada, de imperceptible.

Egon Schiele narró sus experiencias cuando estuvo preso por acusaciones que luego carecieron de sustento. Para evitar volverse loco, se puso a pintar paisajes y rostros en las paredes de su celda con el dedo humedecido en saliva. Después observaba cómo poco a poco se iban secando las líneas, desapareciendo en las profundidades de las paredes, "como borradas por una mano invisible, poderosa, mágica".

Esa sensación de que una mano poderosa es capaz de borrar imágenes y esperanzas, me hizo pensar en esa otra mano, la que se jura todopoderosa y le niega la libertad y el juicio a Herman. Esa otra mano cree que el tiempo no tiene ningún valor, que es sólo una línea entre las manchas de una pared, y una vez que transcurren los dos años que la ley establece como límite para enjuiciar a un prisionero, decide, como por arte de magia, repetir la dosis por dos años más.

Dos años es la medida que la humanidad ha establecido como el máximo que un ser humano puede resistir preso sin juicio y sin volverse loco.

Es decir, antes de llegar al límite en que estos tres estados se juntan en uno solo y ya no hay marcha atrás, ya todo está perdido y ni la razón ni la justicia pueden separar lo que se ha fundido en una sola y única perversa realidad.

En el cuento de Franz Kafka, Ante la ley, un hombre ha esperado toda la vida para cruzar una puerta y acceder a la justicia. Cuando está a punto de morir le pregunta al guardián que le ha impedido la entrada: --Si todos se esfuerzan por llegar a la Ley, ¿cómo es posible entonces que durante tantos años nadie más que yo pretendiera entrar? El guardián comprende que el hombre está por morir, y para que sus desfallecientes sentidos perciban sus palabras, le dice junto al oído con voz atronadora: --Nadie podía pretenderlo porque esta entrada era solamente para ti. Ahora voy a cerrarla.

Al traspasar una puerta siempre estamos entrando y a la vez saliendo. Se puede entrar al exterior tanto como salir al interior. Al salir de la cárcel después de visitar a Herman todo ha cambiado, hasta la luz del sol luce distinta. Estoy entrando a una realidad opresiva. No por las mismas razones, pues hay más aire, más amplitud y más opciones, pero sí puedo asegurar que siento una carga interior ambigua, confusa, dolorosa, que parte de la pregunta: ¿En qué consiste ser libre? Una vez leí que en las tumbas de los faraones, las puertas hacia los tesoros no se cerraban para el que entra sino para el que sale. Más le temían los ladrones al muerto que el muerto a los ladrones. Todas esas riquezas enterradas eran para tener al fantasma contento y que no anduviera pegando sustos. Partiendo de esta paradoja quiero referirme a algo que está más allá de decir: "si mi amigo está preso por más tiempo del que establece la ley, la ley no existe para él, ni para mí ni para nadie". Lo que trato de explorar es la coexistencia de dos mundos tan distintos como la cosmología de ser prisionero y la de ser libre. La primera tiene todo a su favor, o en su contra, para definirse, para acotarse, por eso quizás he encontrado tanta dignidad y enseñanzas en la actitud de Herman: él sí sabe dónde está, aunque no sepa por cuánto tiempo (la más cruel de las variables). Mi caso es diferente en todos los sentidos. Lo que me volvería loco en pocas horas a él parece haberlo hecho más cuerdo en dos años. ¿Cuánto más podrá aguantar en la incertidumbre, o en la certidumbre de estar en manos de la impiedad y el cinismo? No lo sé, sólo puedo testificar sobre la dignidad de su actitud.

En cambio yo, que estoy afuera, que creo haber salido, ¿dónde estoy? ¿dónde he entrado? Quizás lo que me atormenta es no ser capaz de asumir el caudal de representación que tiene la situación de Herman sobre nuestras vidas. Él se ha convertido en el extremo más visible y más oculto de mi indefensión. Yo también ignoro hasta cuando durará una situación que me resulta insoportable, absurda, pero, frente al caudal de injusticia a que ha sido sometido mi amigo, ante la magnitud de su sufrimiento, de la concreción y precisión con que la puerta de la justicia se ha cerrado frente a él, se supone que debo considerarme afortunado. Esta es la confusa ambigüedad a que me refería.

Lo que nos conduce a otra pregunta: ¿Existe realmente una sola puerta y un solo guardián para cada uno de nosotros? Ante la ley es uno de los cuentos de Kafka más alejados de Dios. La propuesta de una gran puerta que nos espera es una visión muy católica; la idea de que existe una sola entrada por cabeza no tiene nada de ecuménica ni de apostólica. La justicia, volviendo a Tolstoi, es como la familia: cuando entramos felices en ella parece ser la misma puerta para todos, cuando se nos niega la entrada se convierte en esa única puerta que Kafka ha descrito con devastador acierto. El guardián se encarga de aislar al prisionero, de hacernos creer que no nos conciernen las injusticias que contra él se cometen. Pero, más pronto o más tarde será la misma entrada para todos.

Estas razones me llevan a considerar que es imperdonable e insano callarse y los convoco a oponernos a una injusticia que se está cometiendo en la puerta donde todos debemos comparecer. Unas acusaciones que fueron causa célebre y de gran alharaca por la televisión y los medios, por las cuales un hombre ha sido sometido a más de dos años de encierro, de pronto, se han convertido en algo difuso, inasible, que nadie logra articular ante los tribunales.

Después de haber estado adentro, y de haberme mostrado tan débil ante mi amigo, no puedo, ahora que estoy afuera, pedir justicia con valentía. Quiero ir más allá y exigir piedad desde el mismo horror que sentí ante al tener que preguntarme a qué animal de la creación pertenecíamos. Le estoy pidiendo a sus jueces no sólo que ejerzan la piedad, sino que sean capaces de sentirla, de asumir en carne propia el valor de los días y el derecho que tiene un ser humano a esperar sentencia junto a su familia. Dicho esto, quiero dejar claro que la piedad no sustituye a la justicia, sino que le da su basamento más profundo, pues es el sentimiento que nos impulsa a reconocer nuestros deberes para con los dioses y el respeto por la condición humana.

Italo Calvino decía que Turín era una ciudad ideal para escribir, por su rigor, su linealidad y estilo. "Invita a la lógica, y, a través de la lógica, abre el camino a la locura". Debo agradecerle a Herman el conducirme en la dirección opuesta. Al haberme permitido entrar a través de sus reflexiones --y las historias de prisión que espero alguna vez escriba-- al reino de una locura donde la medida de tiempo no existe, sino sólo las prorrogas, los retrasos y los diferimientos, he podido comprender mejor la lógica de una locura difícil de entender por su misma presencia aplastante y constante. Ahora puedo ver la puerta que niega a abrirse.

Ahora sé que es la mía y será la de todos.

El Nacional, 16/06/2012, Papel Literario, G1-G2

domingo, 10 de junio de 2012

¡¡¡Suéltenlos ya!!!, por Luis Vicente León


Después de dos años, la justicia está en deuda con 10 empresarios de casas de Bolsa que siguen detenidos sin que se hayan presentado pruebas sólidas en su contra y sin haberse iniciado el juicio. Esta larga injusticia ha sido rechazada por personalidades de todas las tendencias políticas, una cosa poco común en nuestra sociedad polarizada.

El 20 de mayo, Eleazar Díaz Rangel, director del Últimas Noticias, escribió: "se supone que el Juez de la causa rechazará la petición del Ministerio Público de duplicar el tiempo de encierro de directivos de Econoinvest, que ya han cumplido dos años prácticamente sin juicio, uno de esos años demorado por el exmagistrado Aponte Aponte". Lamentablemente la suposición de Díaz Rangel, basada en una lógica legal y racional, no se cumplió y el Juez otorgó la prórroga por dos años más, para mantener presos a personas que por ley se debe pre-sumir inocentes y ser juzgadas en libertad.

En una clara referencia al mismo caso, el 28 de mayo José Vicente Rangel escribió: "hay casos crónicos... llegó el momento de tratar casos pendientes, de adoptar decisiones que resuelvan el problema y permitan, en el campo político y mediático, desarmar campañas impregnadas de politiquería... creo que el Presidente está consciente de la conveniencia de proceder con el mismo propósito de resolver los casos que existen y dar vuelta a la página".

Simón Boccanegra (que todos saben quién es) señaló: "¿quién responde por las tropelías contra Econoinvest? ¿Quién va a devolverles los dos años que tienen encerrados por un infundio que acaba de ser echado por tierra por el segundo interventor de la casa de Bolsa?, (quien) en tres meses resolvió el problema. Pagó a todos los acreedores y tenedores de bonos, y todavía... sobraron unos cien millones de bolívares... ¿Esto se queda así? ¿Van a continuar presos a pesar de que ha quedado demostrada la solidez y solvencia de la casa de Bolsa?".

En los diarios especializados, en sitios tan contrastantes como Aporrea y La Patilla, periodistas tan dispares como Bocaranda y Díaz Rangel, han mencionado o insinuado irregularidades de este caso: algunos la detención ilegal, el caso sin base, el no otorgamiento de beneficios procesales, las irregularidades en la intervención, la demora procesal, entre otras.

Hace más de un año comenté que casi tres millones de venezolanos transaron operaciones con títulos valores, a través del sistema financiero legal, pasando dentro del sistema del BCV, con la opinión favorable del consultor jurídico del Ministerio de Finanzas y aceptando invitaciones gubernamentales a hacerlo. Si el Juez dice que esas operaciones eran ilegales (que obviamente no lo eran) no habrá cama en las cárceles para todos los funcionarios del Ejecutivo (hoy activos) que incitaron a ese delito en radio y televisión, para los operadores de la banca que los transaron, para las empresas y personas que los compraron (aceptando la recomendación del Gobierno para hacerlo). Suponemos que tendrá que iniciar la investigación más grande de la historia del país, porque no podrá dejar presos solo a 10 "bolsas", cuando todo el mercado operó, vendió y compró esos instrumentos, invitados por ministros y demás funcionarios públicos de altísimo nivel.

Si bien al inicio de este caso algunos pudieron pensar que había una arista política que podrían aprovechar, a estas alturas es razonable pensar que ya no representa réditos para nadie. Por el contrario, pueden haber costos políticos dentro del mismo chavismo.

El Juez tiene la oportunidad de hacer justicia... y parece que el país chavista, opositor e independiente sabe perfectamente qué significa eso: ¡Soltarlos ya!

@luisvicenteleon

El Universal, 10/06/2012, (enlace al original)

sábado, 9 de junio de 2012

Diez puntos claves sobre el caso Econoinvest

  1. Los ciudadanos Miguel Osío Zamora, Herman Sifontes, Juan Carlos Carvallo y Ernesto Rangel, directores y accionistas de la empresa Econoinvest están presos desde el 24 de mayo de 2010 y fueron acusados — y acordado su pase a juicio oral y público — por la presunta comisión de los delitos de comercialización ilícita de divisas, el cual está previsto en la Ley de Ilícitos Cambiarios y agavillamiento, contemplados en el Código Penal.
  2. La comercialización ilícita se les atribuyó a pesar de que los involucrados aseguran haber procedido de forma permanente a través de la intermediación de divisas en el mercado alternativo, mediante el uso de títulos valores, actividad que estaba amparada por la disposición prevista en el artículo 9 de la Ley de Ilícitos Cambiarios. Ésta excluía operaciones de este tipo de los supuestos delictivos. Por otro lado, la denuncia que dio origen a este proceso apuntó a la comercialización de divisas sin que mediaran los títulos valores.
  3. Los acusados aseguran que todas las operaciones realizadas por Econoinvest no sólo contaron siempre con el respaldo de los títulos valores, sino que jamás fueron simuladas. Indican que todas obtuvieron la confirmación de los respectivos clientes, sus trazas quedaron totalmente documentadas por ante el Banco Central de Venezuela y contaron con sus registros contables. Por lo que argumentan que éstas siquiera podrían encajar en el concepto de irregularidad administrativa, ya que hasta sus requisitos formales quedaron cubiertos.
  4. En cuanto a los títulos valores utilizados para documentar las operaciones de intermediación de divisas que se cuestionan, se trata de los Títulos de Interés y Capital Cubierto (TICC), denominados en dólares y pagaderos en bolívares, emitidos por la República Bolivariana de Venezuela a partir del año 2006 y cuya utilización para estas operaciones no sólo era perfectamente legal. Puesto que el BCV oportunamente dictó las resoluciones que expresamente autorizaban al público a negociarlos en el mercado secundario en las dos monedas. También representaba una fórmula más transparente que el uso de títulos provenientes de mercados foráneos, cuya existencia real y custodia efectiva escapaba al control de las autoridades venezolanas. En cambio, la custodia de los TICC estaba atribuida al BCV, de manera que este organismo estaba en capacidad de controlar todos los movimientos realizados con los TICC. En este sentido la entidad rectora podía monitorear y controlar las operaciones subyacentes de intercambio de divisas en el mercado alternativo realizadas a través de estos títulos.
  5. El delito de agavillamiento se les atribuye con el inexplicable fundamento de tener una compañía constituida y registrada como casa de bolsa, formalidad que “constituiría la evidencia” de que se organizaron para cometer delitos. Sin embargo, como casa de bolsa, la actividad de la institución estaba completamente regulada y fiscalizada por el Estado venezolano desde su constitución en el año 1996.
  6. Surgieron otras imputaciones. Una de ellas derivada de una denuncia por la supuesta sustracción de equipos, computadoras y obras de arte por parte de empleados Econoinvest. Si embargo, éstas han quedado desvirtuadas, al punto de que el propio Ministerio Público ha emitido sucesivos actos que reconocen la ausencia de responsabilidad de las personas señaladas originalmente y, por el contrario, la autora de la denuncia, quien fungía como interventora de la empresa, fue destituida por la comisión de presuntas irregularidades en la administración del patrimonio de Econoinvest.
  7. La otra imputación pública que jamás ha dado lugar a acción penal alguna por parte del Ministerio Público, pero que fue profusamente difundida en varios medios de comunicación, es la de una supuesta usurpación de la identidad de personas cuyas cédulas de identidad habrían sido utilizadas para la adquisición de bonos a su nombre. Los acusados argumentan que Econoinvest jamás realizó operaciones que no estuviesen autorizadas por sus clientes, a quienes previamente debía abrírseles una cuenta de inversión. La empresa, además, mantenía un mecanismo de control interno que impedía hacer operaciones con personas no registradas como clientes.
  8. La situación procesal actual es compleja. Existe un conflicto de competencia entre el tribunal natural, al cual le fue distribuida la causa, que es el Juzgado Quinto de Primera Instancia en funciones de Juicio del Área Metropolitana de Caracas, a cargo de la abogada Fabiola Gerdel Santamaría, y la Sala Penal del Tribunal Supremo de Justicia, que se avocó al conocimiento de la causa después de un año de solicitado este procedimiento.
  9. Los directores de Econoinvest aseguran que tienen la esperanza de poder afrontar el juicio oral y público en libertad, a través de la concesión de una medida sustitutiva de la detención que resulte menos gravosa la actual. Asimismo, la pena aplicable en su caso estaría prácticamente cumplida para el momento de la sentencia definitiva; sin embargo, la prolongación de su detención durante todo el juicio vulneraría seriamente el derecho a la presunción de inocencia.
  10. Los directores de Econoinvest aseguran haber estado, desde el principio, dispuestos a someterse al proceso y a dejar esclarecida, por encima de toda duda, la presunta seriedad y honestidad de la gestión de la casa de bolsa.

Talcualdigital.com, 29/05/2012 (enlace al original)